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Las claves de la decimotercera estrella de Universidad Católica

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POR Bruno Sampieri |

Beñat San José es gran artífice de esta nueva estrella para los cruzados.

Lo lograron. Universidad Católica venció 2-1 a Deportes Temuco y se consagró por decimotercera vez en su historia como campeón del fútbol chileno. La campaña no estuvo exenta de complicaciones para los cruzados, pero a lo largo de ella demostraron ser los merecedores del título.

Los motivos para justificar que la UC es el justo campeón no son pocos, más pensando en que poseía un plantel muy inferior a Universidad de Chile y Colo Colo. Acá las claves para entender esta nueva estrella cruzada.

La mejor defensa del torneo

Sólo sufrió tres derrotas y 25 goles en contra, transformándose en el equipo con menos derrotas (lo sigue Antofagasta con cinco y Unión Española con siete) y en el equipo con menos goles en contra (lo siguen Huachipato con 32 y Universidad de Concepción con 31). Números que reflejan el buen trabajo defensivo realizado por Universidad Católica a lo largo del torneo.

A lo anterior hay que sumar que en once partidos mantuvo su valla en cero, en doce recibió un gol, en cuatro dos goles y sólo en uno, tres (0-3 ante Huachipato, único partido dónde sufrió expulsiones).

No sólo el buen trabajo y planteamiento de San José es el motivo de estos números defensivos de la UC, también cabe destacar lo realizado de manera individual por algunos integrantes de este sector: Matías Dituro apareció en momentos clave y fue el séptimo arquero con más tapadas en el torneo (72); Germán Lanaro jugó su mejor torneo desde que llegó a la UC (69% de entradas con éxito, 68% de duelos aéreos ganados y 61% de duelos ganados); Benjamín Kuscevic terminó por consolidarse y transformarse en un pilar fundamental de la zaga (81% de entradas con éxito, 59% de duelos ganados y 58% de duelos aéreos ganados).

Rendimiento como local

Los cruzados se alzaron como el equipo con mejor rendimiento como local, transformando a San Carlos de Apoquindo en una fortaleza infranqueable. En 15 partidos disputados en su estadio, sumaron 39 puntos de 45 puntos posibles (12 triunfos y sólo tres empates). De esos 12 triunfos seis partidos de local fueron los últimos disputados en su casa.

Como locales sólo recibieron 10 goles, siendo el tercer equipo con menos goles en contra en este ítem tras Universidad de Concepción (9) y Huachipato (9) y el quinto con más goles (24). Su diferencia de gol como locales es +14 e iguala con la Universidad de Concepción como el mejor en esta materia.

El equipo con menos derrotas

Universidad Católica es por escándalo el equipo con menos derrotas en este torneo. En 30 partidos, cayeron sólo en tres oportunidades. Tras la UC, aparecen Antofagasta (5) y Unión Española (7).

La primera de ellas fue el 31 de marzo, cuando perdió 0-1 ante Colo Colo en el Estadio Monumental. El único gol del partido, válido por la séptima fecha, provino de una dudosa mano de Branco Ampuero que fue sancionada como penal y transformada en gol por Jaime Valdés.

El 6 de octubre llegó la segunda caída y la peor: 0-3 ante Huachipato en el estadio Huachipato CAP-Acero. El partido, válido por la vigésimo quinta fecha, se desequilibró en favor de los acereros luego de las expulsiones de Raimundo Rebolledo (49’) y Germán Lanaro (72’).

La última derrota fue el 27 de octubre en el marco de la vigésimo séptima fecha, cuando Universidad de Chile derrotó por 2-0 a la UC con goles de Rafael Vaz y Yeferson Soteldo. Tal vez, la única derrota dónde los cruzados se vieron superados y sin otros factores que afectaran su rendimiento.

Triunfos en partidos clave

En casi todos los partidos dónde la UC necesitaba un resultado positivo, lo logró. Probablemente el único partido importante en el que cayó fue en el clásico universitario. Antes y después, de eso, el equipo respondió.

Ante Universidad de Concepción, último partido de la primera rueda (fecha 14), los cruzados lograron un empate que le impidió a los del Campanil arrebatarles el liderato del torneo. Fue un 0-0 en Collao que terminó siendo decisivo en el torneo.

En la fecha 24 (30 de septiembre), Católica se hizo fuerte de local y derrotó por la cuenta a mínima a Colo Colo. El solitario gol de Luciano Aued desde los doce pasos le permitió a la UC mantenerse en cima del torneo.

Las últimas cuatro fechas del torneo eran muy bravas para los cruzados. El primer desafío fue en la fecha 26 (20 de octubre), cuando vencieron por 1-0 a la Universidad de Concepción con gol de Andrés Vilches. Terminó invicto los dos partidos que jugó ante los del Campanil.

El 4 de noviembre (fecha 28) sacaron a Deportes Antofagasta de la lucha por el campeonato luego de rescatar un empate 1-1 ante los Pumas en el estadio Bicentenario Calvo y Bascuñán.

En la fecha 29 (25 de noviembre) tenían la obligación de derrotar a un equipo en franco ascenso, como O’Higgins, para llegar a la última fecha como líderes del torneo. Nuevamente, los dirigidos por Beñat San José se quedaron con el triunfo por la cuenta mínima y demostraron su jerarquía. José Pedro Fuenzalida anotó el único gol del partido.

Y para que decir en la últma fecha, dónde partió perdiendo ante Deportes Temuco, se repuso a lesión de Ignacio Saavedra y terminó quedándose con un triunfo por 2-1 con los tantos Jaime Carreño y Andrés Vilches.

Edad promedio idónea

Una mezcla perfecta entre jugadores experimentados, de edad media y jóvenes es otro de los factores que explican la gran campaña de Universidad Católica este 2018.

Dentro de los jugadores que sumaron minutos hay diez con menos 25 años, seis entre los 25 y 30 y siete sobre los 30 años, promediando 25,8 años entre los 23 jugadores.

Esa mixtura de jugadores de diferentes rangos etarios generó un plantel con jugadores que sabían de disputar partidos importantes, otros con cierta experiencia y mejor físico, más otros jóvenes llenos de hambre que se nutrieron de la experiencia de los más grandes.

Minutos de formados en casa

No es una novedad decir que Universidad Católica tiene una de las mejores (sino la mejor) cantera del fútbol chileno. Por lo mismo, tampoco es una sorpresa la cantidad de minutos que sumaron jugadores formados en San Carlos de Apoquindo a lo largo del torneo.

De los 2.700 minutos que disputó la UC en el torneo, en cada uno de ellos hubo un canterano en cancha. De los 23 jugadores que sumaron minutos, 12 son formados en casa (52%). Y si sumamos todos los minutos que sumaron los jugadores cruzados (26.665), un 45% fueron de canteranos cruzados.

Emergieron jugadores exportables

El trabajo de divisiones inferiores también dio frutos en otro sentido. Cuatro jugadores jóvenes, surgidos en la cantera cruzada, tomaron gran importancia en la campaña 2018.

El primero de ellos es Benjamín Kuscevic, defensor central de 22 años que terminó por ganarse un puesto en el primer equipo, formando una gran dupla de zagueros con Germán Lanaro. Jugó el 84% de los minutos (2.279) y participó de 26 de 30 partidos en el campeonato.

También en la defensa aparece Raimundo Rebolledo. El lateral derecho de 21 años creció muchísimo tras su préstamo en Curicó Unido, donde adquirió la experiencia necesaria para transformarse en una pieza clave para la UC. Jugó el 58% de los minutos (1.566) y participó de 21 de 30 partidos en el campeonato.

Ignacio Saavedra es, probablemente, la más grande aparición de Universidad Católica en este 2018. El volante central de 19 años se ganó un puesto como acompañante de Luciano Aued en el mediocampo, transformándose en su complemento perfecto. Jugó el 38% de los minutos (1.030) y participó de 13 de 30 partidos en el campeonato.

César Munder es otro de los jugadores que sorprendió con su irrupción este 2018. El cubano, que a fin de año será chileno, mostró cosas muy interesantes para sus nóbeles 18 años, con un atrevimiento que le permitió incluso marcar un gol y dar una asistencia. Jugó el 33% de los minutos (899) y participó de 13 de 30 partidos en el campeonato.