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Hasta dónde se desatan las acusaciones tras la explosión de Caracas

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POR jorge Román |

Versiones contradictorias sobre el supuesto magnicidio y el temor a las represalias tensionan aun más la crisis venezolana.

Una, dos o tres explosiones. Dos drones o tres. Derribados por francotiradores o desactivados por equipos inhibidores de señales. Una explosión de gas dentro de un apartamento cercano. Como en la película de Akira Kurosawa Rashômon, hay poca o ninguna coincidencia entre las versiones de autoridades del régimen venezolano, de los vecinos del sector, de un militar que se encontraba en el acto, de dos bomberos y un estudiante de policía, ni con la versión de los Soldados de Franelas, un grupo anónimo que se atribuyó los atentados a través de su cuenta de Twitter.

El supuesto atentado contra el gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, ocurrió el sábado 4 de agosto a las 17:41, durante la conmemoración de los 81 años de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB). El video del atentado muestra a Maduro, su esposa y las autoridades que les rodean sorprendidos y desorientados luego de escuchar un fuerte sonido. La guardia del gobernante reaccionó de acuerdo con las circunstancias, protegiéndolo y llevándoselo a un lugar seguro, a diferencia de los militares, que rompieron filas y corrieron desordenadamente (aunque el ministro de Comunicación del régimen, Jorge Rodríguez, insistía en que los efectivos del ejército se quedaron en el lugar para proteger a la población).

Luego del incidente, Maduro lanzó acusaciones contra Miami, contra la oposición de “ultraderecha”, contra el saliente Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos… Todos han desmentido cada una de las denuncias. Aun así, Maduro pidió al Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que le ayudara a mantener a raya el terrorismo en la región.

Seis personas fueron detenidas poco después del supuesto “delito de terrorismo y magnicidio en grado de frustración”, como lo llamó el ministro de Interior y Justicia, Néstor Reverol. Pero esto no ha sido suficiente para Maduro: “¡Justicia! ¡Máximo castigo! Y no va a haber perdón, los que se han atrevido a ir hasta el atentado personal que se olviden de perdón, los perseguiremos y los capturaremos a donde se vayan a esconder. ¡Lo juro!”, dijo el cuestionado mandatario el sábado en la noche en un discurso público. Las declaraciones de Maduro han despertado preocupación por las acciones que se podrían tomar y la reacción de líderes opositores como Jesús Torrealba, exsecretario de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (hoy dividida). En su cuenta de Twitter, Torrealba afirmó que no desean “atentados ni auto-atentados”.