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Ganadoras de ‘lotería’ de Amazon ven encarecimiento de viviendas

La llegada de los nuevos centros de Amazon a Long Island y Crystal City podría generar un gran problema, con un alza desmedida del valor de las viviendas. ¿Qué puede hacer Amazon al respecto?

Bloomberg

Por Oshrat Carmiel, Prashant Gopal y Noah Buhayar

Jueves 15 de noviembre de 2018

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A la clienta de Rick Rosa, dueña de un condominio en Long Island City, Nueva York, le llevó dos meses y una rebaja de precio encontrar por fin un comprador para su unidad de un dormitorio. Luego llegó la noticia de que Amazon.com Inc. llegará al vecindario de Queens.

La vendedora vio signos de dólares. Se negó a firmar contrato con el comprador y retiró su propiedad de la venta a la espera de un futuro más lucrativo.

“Pasó de ser un mercado de compradores a un mercado de vendedores de un momento a otro”, dijo Rosa, un agente de Douglas Elliman Real Estate. “La desaceleración que se produjo en Long Island City ahora es algo que no va a pasar”.

La firma minorista online anunció el martes sus planes de establecer centros de oficinas en la Costa Este en Long Island City y en la zona de Crystal City, en el norte de Virginia, y tendría 25.000 empleados en cada sede. Las dos comunidades ya han atraído especulación inmobiliaria, mucho antes de que llegue el primer empleado. El efecto Amazon le resultaría familiar a todo el que haya vivido en la zona de la sede de la compañía en Seattle, donde los precios de las casas unifamiliares han aumentado casi 80% en los últimos seis años.

‘Nuevo ejemplo’

Esta vez Amazon debería tratar de evitar la pérdida de viviendas asequibles y el aumento de la cantidad de personas sin techo que acompañaron la explosión de crecimiento en el estado de Washington, dijo Margaret O’Mara, una profesora de la Universidad de Washington en Seattle que ha estudiado la historia de Silicon Valley y otros centros tecnológicos.

A medida que crea nuevas sedes, Amazon tiene la oportunidad de “dar el ejemplo de cómo las empresas, y en particular las compañías tecnológicas, pueden no sólo participar en el plano local y ser buenas vecinas”, sino también trabajar en problemas sociales, dijo O’Mara. De todos modos, dice, Seattle “tenía un problema de transporte y de acceso a la vivienda mucho antes del crecimiento de Amazon”.

Tanto Queens como el norte de Virginia ya han experimentado un fuerte incremento del precio de los inmuebles en tanto familias jóvenes buscan viviendas menos caras cerca de transporte público y con fácil acceso a Manhattan o Washington. Si bien Amazon ha dicho que se compromete a preservar el carácter asequible de la vivienda, su llegada inevitablemente actuará como “acelerador” del mercado inmobiliario, lo que generará una mayor exclusión de la población pobre, dijo Nina Janopaul, máxima responsable de la Sociedad de Arlington para la Vivienda Asequible.

“La generación más joven busca lugares con buen transporte, lo cual es muy bueno. Es maravilloso que hayan abandonado el romance con los autos. Pero le complica las cosas a la gente para la cual no se trata de una elección sino de una necesidad”, agregó.

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