Actualidad

Bolsonaro sigue estrategia de Trump y llama a “volver a la normalidad”

Imagen principal
Bloomberg
POR Francisca Rivera |

“Nuestra vida debe continuar, se deben mantener los trabajos, se debe preservar el sustento de las familias”, dijo en un discurso televisado a nivel nacional el martes por la noche.

El presidente Jair Bolsonaro siguió la estrategia de Donald Trump e instó a los brasileños a reanudar su vida normal para proteger la economía, pese al aumento de los casos de coronavirus.

Desafiando la recomendación médica de mantener el distanciamiento social, Bolsonaro arremetió contra los gobernadores estatales que ordenaron cerrar tiendas y escuelas para frenar la pandemia que amenaza con colapsar al sistema de salud en la nación más grande de América Latina.

“Nuestra vida debe continuar, se deben mantener los trabajos, se debe preservar el sustento de las familias”, dijo Bolsonaro en un discurso televisado a nivel nacional el martes por la noche. “Debemos volver a la normalidad”.

La estrategia de Bolsonaro es una apuesta de alto riesgo, ya que el sistema de salud pública en Brasil no cuenta con fondos suficientes y no está equipado de la forma adecuada para manejar la posible afluencia de personas enfermas si el coronavirus se propaga rápidamente, como sugieren algunos expertos en salud. Pero esto no carece de precedentes: Trump está presionando para reabrir la economía estadounidense a más tardar para Semana Santa, pese a que aumenta el número de casos de Covid-19 en el país.

Mientras hablaba Bolsonaro, los brasileños golpeaban ollas y sartenes desde sus ventanas en varios vecindarios de las principales ciudades del país; esta es una tradicional forma de protesta en la región que se ha estado observando durante días mientras aumentan las críticas al presidente.

La relajada y a menudo contradictoria respuesta de Bolsonaro a la pandemia puede convertirse en el punto de inflexión de su presidencia. Su popularidad, que ya ha caído en medio de las críticas por su manejo de la crisis del coronavirus, puede verse aún más afectada si la economía cae en recesión y aumenta la pérdida de empleos.

La postura del presidente corre el riesgo de enviar señales confusas al país, de unos 210 millones de habitantes, ya que algunos gobernadores estatales ya habían impuesto antes cuarentenas destinadas a frenar la propagación del virus. El gobernador de São Paulo, João Doria, estableció una cuarentena total a partir del 24 de marzo y el gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, restringió el transporte público y cerró centros comerciales e incluso la playa.

Además de desplegar a la Policía para hacer cumplir las medidas, los bomberos se unirán a los esfuerzos para persuadir a los habitantes de que cumplan con las normativas, utilizando megáfonos para pedir a los bañistas que regresen a sus hogares y “hagan su parte ayudando a controlar el coronavirus”.

Por el contrario, durante su discurso, Bolsonaro dijo que los menores de 40 años rara vez mueren de coronavirus y que incluso él, a los 65 años, no debía preocuparse, ya que fue “atleta” en el pasado.

Brasil registraba 2201 casos identificados y 46 muertes por coronavirus al martes por la noche. Entre aquellos que han dado positivo, se encuentran el secretario de prensa de Bolsonaro y miembros del Senado.

Sin embargo, Bolsonaro no está solo en América Latina. México también ha tardado en implementar medidas para frenar la propagación del virus. El presidente Andrés Manuel López Obrador continúa manteniendo compromisos públicos e incluso besando a sus partidarios.

“No dejen de salir, todavía estamos en la fase uno. Diré cuándo no salir”, dijo López Obrador en un video filmado en un restaurante tradicional mexicano en el estado de Oaxaca y publicado en su página de Facebook este fin de semana. “Sigan llevando a la familia a comer”.

Trump, que está haciendo campaña para un segundo mandato en las elecciones de noviembre, dijo que quiere reducir el distanciamiento social y ver que la economía de Estados Unidos se reinicie después de que su estrategia de 15 días para frenar la propagación del virus termine la próxima semana. “Me encantaría que se reabriera y con muchas ganas para Semana Santa”, dijo el martes en Fox News.