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Altos ejecutivos de empresas de EE. UU. le dan prioridad al pago de dividendos

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POR Cristián Rodríguez |

Los gerentes de empresas están privilegiando aportes a los accionistas respecto de mejoras en los balances, contrataciones y fusiones y adquisiciones, según una encuesta de UBS.

Ahí queda el desapalancamiento.

Devolver dinero a los accionistas a través de dividendos y recompras de acciones es la máxima prioridad para los ejecutivos estadounidenses encuestados por UBS Group AG, pese a que anticipan una fuerte disminución en el crecimiento de los ingresos.

Los responsables de empresas están priorizando el pago a los accionistas frente a la mejora de los balances, la contratación, los gastos de capital y la actividad de fusiones y adquisiciones, según la encuesta de UBS a 450 altos ejecutivos de empresas públicas y privadas de todos los tamaños. La encuesta se realizó a finales de mayo.

Desde que la Reserva Federal abrió los grifos de liquidez con los instrumentos de compras de bonos corporativos, las compañías de primer orden de Estados Unidos se han apresurado a emitir bonos a tasas atractivas a pesar de que nunca han estado tan endeudadas, al menos según un indicador. La reducción de los niveles de deuda, que muchas empresas dijeron que harían antes de que comenzara la pandemia, parece haber quedado relegada a un segundo plano.

“Durante la última década, ha habido una serie de narrativas que creo que han intentado contar acerca de empresas que se estaban desapalancando y haciendo lo correcto”, dijo Matthew Mish, jefe de estrategia de crédito de UBS, en una entrevista el jueves.

“La realidad es que hemos visto un aumento significativo de la deuda y un apalancamiento en general. Las empresas, con la bendición de las agencias, han aprovechado tasas bajas y mercados abiertos para agregar más deuda”.

Más préstamos

Los ejecutivos esperan que haya aún más demanda de préstamos en los próximos 12 meses, en gran medida impulsada por una política pública que facilita el endeudamiento, lo que hace que el desapalancamiento parezca poco probable, escribieron los estrategas de UBS liderados por Mish en un informe sobre los resultados de la encuesta.

Si bien a los acreedores con mejor calificación y balances sólidos en la reciente crisis probablemente les vaya bien, señala Mish, las consecuencias de niveles de deuda más altos probablemente sean más graves para las pequeñas y medianas empresas.

“Las perspectivas comerciales futuras para las pequeñas empresas siguen siendo muy difíciles”, escribieron los estrategas. Los ejecutivos encuestados en empresas más pequeñas ahora esperan que sus ingresos caigan 28% de media este año, un cambio de expectativas de un crecimiento del 28% antes de la pandemia. Eso significa que los problemas de liquidez a corto plazo, para los que la Fed ha ayudado en gran medida mediante programas de compra de bonos y préstamos del Programa de Protección de Cheques de Pago, podrían convertirse en problemas de solvencia para las empresas más pequeñas.

La encuesta encontró “evidencia limitada” de que los estándares de préstamos se hayan vuelto más estrictos, a pesar de que los ejecutivos de los mercados pequeños y medianos son mucho más pesimistas sobre su perspectiva.

Pero para muchas de las grandes empresas, la encuesta indica que se ha vuelto a la normalidad solo unos meses después del pánico por la pandemia que congeló los mercados crediticios.

“Al menos para los ganadores -compañías que se han visto menos afectadas y tienen balances sólidos- nuestra encuesta indica que se trata de más de lo mismo, es decir, recompras y dividendos”, dijo Mish.