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El club de los taimados

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PAUTA
POR Agustin Lizana |

“Un técnico y dos futbolistas abiertamente se han manifestado incómodos por sus actuales momentos, y han puesto a los directivos de los dos equipos más populares del país en serios problemas”, dice Fernando A. Tapia.

Dos en Colo Colo y uno en la Universidad de Chile. Por estos días tres personajes del fútbol profesional provocan con sus actos y declaraciones que se llenen páginas y más páginas sobre el porqué de sus actitudes en las que se han enfrentado frontalmente con los dirigentes de sus respectivos clubes. Un técnico y dos futbolistas que abiertamente se han manifestado incómodos por sus actuales momentos, y que han puesto a los directivos en serios problemas para buscar soluciones que dañen lo menos posible la estabilidad en los dos equipos más populares del país.

Quizás lo más preocupante es lo que sucede con el técnico de los albos, Gustavo Quinteros. El entrenador, gran artífice de que el club haya salido de la crisis deportiva más profunda de su historia, no ha escatimado instancias para exigir en todos los tonos que necesita refuerzos, y en una abierta crítica a la gerencia deportiva que encabeza Daniel Morón, se ha quejado persistentemente por la lentitud en las negociaciones para sumar más nombres al club.

“Tenemos un plantel corto”, dijo el estratega tras el empate con Deportes Temuco en Copa Chile. Sin duda una exageración si hablamos del actual líder del campeonato, e históricamente uno de los cuadros más poderosos del fútbol chileno, con una cantera envidiable y varios jugadores formados en casa que siguen esperando que el entrenador deje de mirar para afuera para encontrar esas variantes que tanto busca. El proyecto de Colo Colo, así como el de todos los clubes en Chile, debe basarse en el trabajo de las divisiones inferiores.

Mientras Quinteros reclama a los cuatro vientos por la llegada de refuerzos, esperan por oportunidades reales futbolistas que han mostrado en pocos partidos que tienen condiciones para ser tomados en cuenta. Si el entrenador de Colo Colo está taimado, imagínense cómo se sienten Vicente Pizarro, Joan Cruz, Jeyson Rojas, Daniel Gutiérrez, Bruno Gutiérrez y Luciano Arriagada, entre otros. Varios debutaron en la temporada más compleja, cuando las papas quemaban, y respondieron a la presión siendo buenos aportes para que el club mantuviera la categoría.

De alguna manera la relación de Quinteros con Blanco y Negro comenzó a cambiar al mismo tiempo que el técnico fue apuntado como candidato para dirigir la selección chilena. Es probable que el entrenador se haya decepcionado por la postura de Colo Colo de no facilitar las negociaciones con la ANFP, ya que su salida alteraba el proyecto deportivo.

Hubo actos desesperados e imprudentes por parte del entorno del técnico, como cuando su representante, Luciano Duthu, declaró en varios medios el deseo de Quinteros por asumir la selección, el mismo día en que el cuadro albo jugaba un decisivo partido de Copa Libertadores ante River Plate, desviando el foco de lo importante. Finalmente a la Roja llegó Eduardo Berizzo, y desde entonces, coincidentemente, hemos visto una versión de Quinteros más amurrado y extremadamente sensible con las decisiones de los dirigentes.

También en Colo Colo ocurre algo similar con el delantero Pablo Solari. El argentino, rescatado del cuadro B de Talleres de Córdoba, se transformó es uno de los grandes valores del equipo la temporada pasada. A comienzos de año, América de México quiso llevárselo, ofreciendo casi 4 millones de dólares por su pase. Los albos rechazaron la oferta apostando a una mayor valorización del jugador tras la disputa de la Copa Libertadores.

Los mexicanos volvieron a la carga hace algunos días, aunque no aumentaron mucho más la puntería, porque en rigor la actuación de Colo Colo y del atacante en el torneo internacional, no fue nada del otro mundo, más allá de algunos destellos. El no de los albos dejó decepcionado al jugador, quien incluso llegó a declarar que hubo gente en el club que no cumplió su palabra. Solari también está taimado, pero en algún momento entenderá que esta actitud en nada lo beneficia y que, tarde o temprano, seguirá su carrera internacional en otras latitudes, si sigue subiendo su nivel y un equipo pague el precio justo establecido por Colo Colo. Más allá de la preocupación que generan los casos de Quinteros y Solari, se debe aplaudir la decisión de Blanco y Negro, que ahora sí ha priorizado el proyecto deportivo.

El tercer caso es el del arquero de la “U”, el ecuatoriano Hernán Galíndez. Llegó al cuadro universitario a comienzos de año, de la mano del técnico Santiago Escobar y el director deportivo Luis Roggiero. Ninguno de los dos sigue en el club tras la paupérrima campaña.

El golero asegura que su familia ha sido acosada tras el caso de Byron Castillo, que ha enfrentado a la federación Chilena con la ecuatoriana en la FIFA. En efecto, cuando el caso estalló, el jugador recibió amenazas, las que fueron denunciadas en la justicia con el respaldo de Azul Azul. Según Galíndez, la situación se ha hecho insostenible, y ha pedido un gesto para salir del club.

Coincidencia o no, justo en Ecuador ha trascendido el interés de al menos dos clubes por sus servicios. El arquero irá con su selección al mundial, y la posibilidad de aumentar la tasación de su pase tras el evento, es real. En rigor la “U” no ha incumplido el contrato, y además espera recibir el piso de 150 mil dólares que la FIFA entrega a los clubes por cada jugador que juegue la copa del mundo. En este caso, la única solución es económica: para salir Galíndez debe indemnizar a la Universidad de Chile. Si no, deberá cumplir su contrato profesional con el costo para el club de tener a un jugador taimado. Pero en Azul Azul no hay plata para regalar.

Fernando A. Tapia participa en Pauta de Juego, de Radio PAUTA, de lunes a viernes a partir de las 12:30 horas. Escúchelo por la 100.5 en Santiago, 99.1 en Antofagasta, y por la 96.7 en Valparaíso, Viña del Mar y Temuco, y véalo por el streaming en PAUTA.cl.