Opinión de Fernando A. Tapia

Discúlpenos, don Nelson

"Muchos de los que hoy salen en defensa del recuerdo de Acosta estuvieron hace años en el estadio insultándolo", recuerda Fernando A. Tapia en su columna.

Nelson Acosta, entrenador de Cobreloa en 2011.

Agencia Uno (archivo)

Por Fernando A. Tapia

Miércoles 16 de junio de 2021

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"Hicimos campaña a lo Bielsa. No a lo Acosta. Dejamos todo en la cancha, jugamos hacia adelante, sin colgarnos del arco, fortalecimos el mediocampo y la delantera, pero no basta".

Este fue el polémico tuit con el que la excandidata a gobernadora regional metropolitana, Karina Oliva, quiso describir su derrota electoral. La comparación levantó una ola de críticas, especialmente en el mundo del fútbol, que vio en las palabras de la postulante un ninguneo al histórico entrenador de la Selección Chilena. La familia de Nelson Acosta, a través de su hija, respondió con un duro mensaje, instando a Oliva a "lavarse la boca" antes de hablar de su padre, que más allá de los gustos futbolísticos, ha sido uno de los técnicos más exitosos del medio local. Ciertamente la comparación fue desafortunada, y consiguió miles de duras respuestas de cibernautas que en las diferentes redes sociales exigieron respeto por quien tiene el récord de ser el adiestrador que más partidos ha dirigido en la historia de la Roja (99). La excandidata se disculpó en menos de 24 horas, señalando que jamás quiso menospreciar a Acosta y que en realidad quiso referirse "a un tipo de juego, a la estrategia".

El clima político en nuestro país, tan polarizado, ha provocado que cualquier debate termine pronto en la inconsistencia, la agresividad y ciertamente en la hipocresía. Porque, a decir verdad, junto con los miles de hinchas verdaderos del fútbol que vieron en las palabras de Oliva un ataque a un personaje hoy querible del fútbol chileno, se mezcló también con quienes, desde su trinchera, se abalanzaron sobre la derrotada candidata, camuflados en el discurso futbolero. Muchos de los que hoy salen en defensa del recuerdo de Acosta estuvieron hace años en el estadio insultándolo, gritándole "pelao" más un improperio y calificando el juego de su equipo de "ratón", la forma coloquial de definir a un equipo ultradefensivo.

Pero de eso no se puede hacer cargo solo la excandidata.

Los mismos hinchas, y especialmente una parte importante de la prensa, hemos sido responsables. Nelson Acosta generaba amor y odio. Su estilo frontal, de conceptos simples y de frases poco elaboradas, especialmente para enfrentar la crítica, provocaba un constante enfrentamiento con los periodistas. Me tocaron varios de esos roces, algunos celebérrimos, como cuando en Colombia el técnico se enfureció porque burlamos su práctica a puertas cerradas, consiguiendo la terraza de una casa vecina al estadio, donde captamos la imagen de un Iván Zamorano dándole un buen puntapié en el traste a don Nelson, en el marco de un juego de lanzamientos penales. Más allá de que habíamos conseguido tener la información del equipo titular, al técnico no le gustó verse expuesto en una situación de aparente poco respeto de sus pupilos, aunque entendíamos que con él la relación con el plantel siempre fue muy cercana. O como cuando en La Paz, siendo él entrenador del seleccionado boliviano, nos mandó a sacar con la policía al advertir que grabábamos su entrenamiento secreto desde la azotea de uno de los edificios colindantes al estadio Hernando Siles. Nos hizo pasar un gran susto.

Siempre nos reconciliamos, pero ciertamente historias como estas abundaron durante su paso por la Selección, lo que hizo que se ganara muchos enemigos en la influyente prensa deportiva. La llegada de Bielsa, y su revolución, profundizó la distancia. Especialmente con la comparación entre dos estilos muy distintos, aunque igualmente legítimos y eficientes.

Me declaro un admirador profundo del entrenador rosarino. Pienso, como millones, que con él nuestra Selección dio un salto cualitativo. Reforcé esa idea acompañando a la Selección en varios países donde, más allá del resultado, cosechó múltiples elogios de la prensa internacional. Pero estoy seguro, como lo han ratificado estos días quienes trabajaron junto al actual técnico del Leeds, que el propio Bielsa no habría estado de acuerdo con la afirmación de Karina Oliva. Es más, seguro que es especialmente respetuoso y hasta admirador del gran trabajo de Acosta.

No es para menos. Es cosa de enumerar algunos de sus logros más importantes. Nos llevó a un mundial después de 16 años, y nos metió a una segunda ronda de una copa del mundo después de más de tres décadas. Hizo debutar a varios de la generación dorada: Claudio Bravo, Alexis Sánchez, Arturo Vidal, Gary Medel y Charles Aránguiz. Consiguió hasta ahora la única medalla olímpica para el fútbol chileno, el bronce en Sidney 2000. Fue bicampeón de la Copa Chile con la Unión Española (92-93), equipo con el que en ambas ocasiones superó los dos goles de promedio por partido, lejos como para considerarlo "ratón". Obtuvo dos títulos con Cobreloa (A2003-C2004), y alcanzó con Everton un título del torneo nacional después de 32 años. Con el equipo viñamarino, además, consiguió el primer triunfo de un cuadro chileno en Argentina en la Copa Libertadores (2-1 sobre Lanús en Buenos Aires en 2009).

¿Seguimos?

Para la clasificatoria de Francia 98, la Roja fue el equipo más goleador del continente (32 goles a favor, más de 2 de promedio por partido), y el de máximo rendimiento de local (87,5%). Si es por comparar, para Sudáfrica, con Bielsa, la media de goles fue de 1,7. El fútbol de Acosta era más pragmático y de elaboración, que ciertamente contrastó con la intensidad y agresividad que exhibió la Roja de Bielsa. El menosprecio partió antes que lo de Karina Oliva. De alguna manera ha sido responsabilidad de todo el medio, de los hinchas influenciados por un sector de la prensa deportiva de la que he sido parte, y de la propia ANFP que en 2015 olvidó de incluirlo en el homenaje para los héroes de Francia 98.

Alejado de toda actividad pública desde 2017 debido a un triste enfermedad, hoy no puede defenderse por sí solo. Pero nunca es tarde para decirle desde acá: discúlpenos, don Nelson.

Fernando A. Tapia participa en Pauta de Juego, de Radio PAUTA, de lunes a viernes a partir de las 12:30 horas. Escúchelo por la 100.5 en Santiago, 99.1 en Antofagasta, y por la 96.7 en Valparaíso, Viña del Mar y Temuco, y véalo por el streaming en PAUTA.cl. 

Opinión de Fernando A. Tapia

La culpa

"Guillermo Maripán ha sabido de momentos difíciles", recuerda Fernando A. Tapia en su columna. En el Mónaco "partió de suplente para terminar siendo titular indiscutido... Su presencia en la Selección está más que justificada".

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