Paulina Henoch (LyD) alerta que la reducción de la pobreza descansa más en subsidios que en trabajo
En Radio Pauta, la coordinadora del programa Pobreza, Vivienda y Ciudad de Libertad y Desarrollo advirtió que la caída de la pobreza medida por la CASEN 2024 se explica principalmente por el aumento de los subsidios estatales y no por una recuperación de los ingresos laborales, lo que abre interrogantes sobre la sostenibilidad de la mejora en el tiempo.
En Pauta de Análisis de Radio Pauta, conversamos con Paulina Henoch, coordinadora del programa Pobreza, Vivienda y Ciudad del Instituto Libertad y Desarrollo, sobre los resultados de la encuesta CASEN 2024 y el nuevo escenario que describen las cifras oficiales sobre pobreza en Chile.
La medición muestra una disminución de la pobreza a nivel nacional, aunque, a su juicio, los resultados deben analizarse con cautela, considerando el deterioro del mercado laboral y el creciente peso que han adquirido los subsidios estatales en los ingresos de los hogares más vulnerables.
La trastienda de la baja de la pobreza según la CASEN 2024
La nueva medición, que incorpora una metodología más exigente y actualizada, situó la pobreza en 17,3%, lo que implica que cerca de 600 mil personas salieron de esta condición en los últimos dos años.
Henoch valoró que, pese al cambio metodológico, “independiente de la metodología, la pobreza baja”, destacando que el nuevo enfoque permite reflejar de mejor forma las carencias reales de la población.
Sin embargo, la economista advirtió que la mejora no se explica por un fortalecimiento de los ingresos laborales. “Baja la pobreza, suben los ingresos monetarios, que incluyen los subsidios, pero el ingreso al trabajo baja”, señaló, y apuntó a que este fenómeno es particularmente evidente en el 10% más vulnerable de la población.
Subsidios, PGU e ingresos laborales en el centro del debate
Uno de los principales focos de preocupación es el fuerte aumento de los subsidios monetarios, especialmente la Pensión Garantizada Universal (PGU).
Según explicó Henoch, en los hogares del primer decil los ingresos provenientes del trabajo han caído de manera significativa desde 2017, mientras que los subsidios pasaron a representar la mayor parte del ingreso familiar. “Los ingresos autónomos han caído a la mitad, mientras que los subsidios aumentaron de forma muy importante”, afirmó.
Si bien reconoció que la PGU cumple un rol relevante en reducir la pobreza entre los adultos mayores, la experta planteó dudas sobre lo que ocurre con el resto de los integrantes del hogar.
Advirtió que el aumento de la inactividad laboral y la menor participación en el mercado del trabajo no pueden ser ignorados y requieren mayor análisis.
Pobreza multidimensional y empleo: la alerta que dejan las cifras
En paralelo, la pobreza multidimensional muestra señales consistentes con este diagnóstico. El indicador que más empeora es el de ocupación y subempleo, lo que se relaciona directamente con el deterioro del mercado laboral y el aumento de la informalidad, dejando a muchas familias sin acceso a protección social.
Para Paulina Henoch, el principal desafío que deja la CASEN 2024 es avanzar hacia políticas públicas que permitan salir de la pobreza de manera sostenible. En esa línea, recalcó que el foco debe estar en fortalecer el empleo y la educación, de modo que las familias puedan generar ingresos propios y no depender exclusivamente de transferencias del Estado.