Juan Pablo Lavín y Camilo Feres analizan el gabinete como test político previo al anuncio presidencial
En La Mesa de Todos de Pauta Propia, el gerente general de Panel Ciudadano UDD y el director de Estudios Sociales y Políticos de Acerte abordaron los riesgos de un gabinete técnico, la relación con los partidos y la promesa de orden en un contexto de emergencia.
En la antesala del anuncio del gabinete del presidente electo, el foco del debate político se ha concentrado en las señales que entregará su conformación y en los efectos que podría tener sobre la gobernabilidad y la relación con los partidos.
La emergencia, la dependencia de la opinión pública y la promesa de orden aparecen como factores clave en la lectura del nuevo ciclo político. Estos temas fueron abordados por Juan Pablo Lavín, gerente general y fundador de Panel Ciudadano UDD, y Camilo Feres, director de Estudios Sociales y Políticos de Azerta en La Mesa de Todos, en una conversación realizada en Pauta Propia.
Gabinete técnico y dependencia de la opinión pública
Uno de los ejes centrales del análisis fue el carácter del gabinete que se espera anunciar. Lavín advirtió que un diseño con predominio técnico presenta una fragilidad estructural desde el punto de vista político, ya que, según señaló, “un gabinete mucho más técnico que político solamente se sustenta en opinión pública“.
Esa dependencia, explicó, puede volverse crítica si el respaldo ciudadano se debilita, porque “si la opinión pública no te está respondiendo, se van de inmediato“.
Traspaso anticipado y desgaste político
Desde otra perspectiva, Feres abordó los efectos del proceso previo a la asunción presidencial y su impacto en el capital político inicial.
A su juicio, el adelantamiento del ejercicio del poder genera una instalación anticipada que tiene costos, ya que “se te produce una especie de sensación de traspaso por etapas”, lo que termina afectando el apoyo inicial, porque “eso va cortando las que ya son cortas lunas de miel”.
Partidos y gobernabilidad
La relación con los partidos fue otro punto del análisis. Lavín subrayó que una baja incorporación partidaria puede tensionar la gobernabilidad, señalando que “cuando a los partidos no los metiste, o los tienes con pocos cargos, te deben mucho menos confianza“.
En ese escenario, Feres advirtió que el presidente electo enfrentará presiones simultáneas desde el inicio del mandato, porque “desde el día uno va a tener que estar equilibrando esos palillos chinos”.
Emergencia y promesa de orden
El debate también se centró en el significado político de la emergencia.
Más allá de la gestión inmediata, Lavín sostuvo que existe una expectativa simbólica asociada al orden, indicando que “no es solamente la promesa de solucionar las emergencias, sino también la promesa de orden”.
Cuando esa expectativa no se refleja en cohesión interna, advirtió, se abre un flanco político relevante, ya que “cuando su propio grupo de referencia no logra una cohesión suficiente y un orden necesario, es probable que se esté traicionando esa promesa de orden“.
Una señal aún por definirse
Hacia el cierre de la conversación, Feres cuestionó la falta de una narrativa clara en la configuración del gabinete que se espera anunciar. “Veo el no, pero no veo el sí”, comentó.
De esa crítica surge una interrogante clave para el escenario político que se abre previo al anuncio ministerial: “¿Cuál es la señal que sí quiere entregar este gabinete?”.