Ximena Aguilera y su balance en el Ministerio de Salud: avances, críticas y desafíos pendientes
En la Mesa de Todos, la ministra de Salud realizó un balance de su gestión al cierre del ciclo de gobierno, defendió los resultados alcanzados tras la pandemia y respondió a las principales críticas a su desempeño, especialmente en torno a las listas de espera.
A meses del cierre del actual ciclo de gobierno, la ministra de Salud, Ximena Aguilera, hizo un balance de su gestión al frente del ministerio, marcada por la salida de la pandemia, la recuperación del sistema sanitario y una presión constante por las listas de espera.
“Lo que realmente importa no es cuántas personas hay, sino cuánto tiempo están esperando por esa atención”, afirmó en La Mesa de Todos, al defender que la evaluación de su desempeño debe centrarse en los resultados concretos y no solo en el volumen de pacientes.
Un ministerio recibido en plena emergencia
Aguilera recordó que asumió la cartera en un contexto excepcional, cuando el país aún enfrentaba las secuelas de la mayor emergencia sanitaria de su historia.
Con el sistema concentrado en la respuesta al COVID-19, se produjo una fuerte caída en la producción de atenciones electivas, controles médicos y cirugías, lo que tensionó las listas de espera y deterioró indicadores sanitarios clave.
Reducción de tiempos como eje del balance
En su evaluación, la ministra defendió que uno de los principales resultados de su gestión ha sido la reducción de los tiempos de espera.
“Cuando nosotros llegamos, ese millón de personas tenía una espera mediana de 22 meses y hoy día están en menos de diez meses“, afirmó, subrayando que este indicador permite hacer un balance distinto al que suele instalarse a partir del número total de pacientes en lista.
Respuesta a las críticas por listas de espera
Frente a los cuestionamientos, Aguilera apuntó a una confusión recurrente en el debate público. “La lista de espera no es una experiencia de vida o muerte en la mayoría de los casos”, dijo, recalcando que estas corresponden a atenciones electivas y no incluyen urgencias ni patologías cubiertas por el sistema de Garantías Explícitas en Salud (GES).
En esa línea, agregó que “las principales causas de muerte en Chile están en el GES y esas garantías de oportunidad se cumplen en el 98% de los casos“.
Lo que queda pendiente
En el cierre de su balance, la ministra reconoció que las listas de espera seguirán siendo un desafío estructural para cualquier administración.
Sin embargo, defendió que su gestión deja líneas de trabajo claras, como el fortalecimiento de la atención primaria, el aumento de la productividad del sistema público y una mayor integración con el sector privado.
“Lo que nosotros necesitamos es profundizar las líneas de trabajo que ya se han establecido y que han tenido buenos resultados”, concluyó.