“Es nauseabundo, pero hay que llegar hasta las últimas consecuencias”: Sabas Chahuán y la crisis del Poder Judicial
El exfiscal nacional advierte que los casos Hermosilla y Vivanco exponen una red de corrupción extendida y obliga a reformar el sistema de nombramientos judiciales.
En Primera Pauta, el exfiscal nacional Sabas Chahuán entregó una de las definiciones más duras sobre el momento que atraviesa el Poder Judicial. A su juicio, los casos que hoy se investigan no responden a hechos aislados, sino a una trama sistémica que exige una reacción institucional profunda.
Una crisis que desborda a un solo caso
Para Chahuán, la magnitud del escándalo va más allá de la formalización de una exministra de la Corte Suprema. “Lo que lo hace grave es la dispersión de esquirlas que ha caído en el seno del Poder Judicial”, afirmó, en referencia a los abogados, conservadores, jueces de distintas instancias e incluso actores políticos que han aparecido en la investigación.
En ese contexto, sostuvo que los hechos indagados dan cuenta de prácticas derechamente delictivas, donde se transaron influencias, cargos y resoluciones. La gravedad, advirtió, no solo afecta a los involucrados directos, sino que erosiona la confianza ciudadana en las sentencias judiciales y en la imparcialidad del sistema.
“Hasta las últimas consecuencias”
Chahuán planteó que el caso Muñeca Bielorrusa deja al descubierto una “pléyade” de funcionarios corruptos y un sistema de nombramientos con múltiples carencias. “Es nauseabundo, pero hay que llegar hasta las últimas consecuencias para que se limpie un poco el tema y acabemos con estas prácticas”, sostuvo. Asu juicio, solo una persecución penal sin concesiones puede evitar la sensación de impunidad.
En esa línea, el exfiscal valoró el trabajo del Ministerio Público en este caso y señaló que los cargos formulados son “devastadores” si logran acreditarse. A su juicio, lo clave es que no existan presiones ni amenazas que limiten el actuar de los fiscales, especialmente cuando los investigados concentran poder económico y político.
Reformar los nombramientos
Más allá de las responsabilidades individuales, Chahuán planteó que el caso abre una oportunidad para cambios estructurales. “Yo creo que es tiempo que se reforme el sistema de nombramiento, por ejemplo, de la Corte Suprema”, señaló, con miras hacia un modelo menos expuesto a negociaciones políticas.
Entre sus propuestas, mencionó concursos públicos reforzados y mecanismos de sorteo que reduzcan la posibilidad de pactos previos. Según advirtió, sin una reforma de fondo, el sistema seguirá siendo vulnerable a redes de influencia que terminan dañando a la mayoría de los jueces que actúan con probidad.