Loreto Seguel y el estancamiento productivo del salmón: “El desafío para 2026 es cómo mejorar los niveles”
La presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón advirtió que el sector enfrenta un estancamiento productivo pese a la alta demanda internacional y llamó a destrabar la regulación para aprovechar la oportunidad exportadora.
En Mercado Central, la presidenta ejecutiva del Consejo del Salmón, Loreto Seguel, analizó el desempeño reciente de la industria salmonera y sus proyecciones. Aunque las exportaciones muestran cifras elevadas, sostuvo que el crecimiento responde más a precios y tipo de cambio que a mayores volúmenes, lo que revelaría un problema estructural de producción.
Exportaciones al alza, producción estancada
Seguel explicó que las ventas externas se mantienen cerca de los US$ 6.400 millones y que el salmón chileno sigue siendo altamente demandado en el mundo. Sin embargo, precisó que “más que de volumen exportado, es en el precio de venta”, impulsado por formatos y condiciones de mercado.
En ese contexto, enfatizó el nudo central del sector: “El principal desafío para 2026 es cómo somos capaces de mejorar los niveles de producción y cosecha del salmón”. A su juicio, hoy la industria está “congelada” en su capacidad productiva y, si no crece, otros países ocuparán ese espacio.
Regulación y concesiones: el cuello de botella
La ejecutiva apuntó a la regulación como la principal traba. “Las concesiones que están son las que están: no nos podemos mover ni relocalizar”, afirmó, pese a que hoy existe información oceanográfica y tecnología que permitiría producir de forma más eficiente.
Seguel sostuvo que destrabar el ordenamiento territorial permitiría mejoras relevantes sin aumentar concesiones. “No es que queramos más concesiones, queremos mejorar las que ya tenemos”, dijo, planteando la necesidad de una regulación “moderna y flexible”, acorde a los cambios tecnológicos de las últimas décadas.
Ley Lafkenche y mirada de política de Estado
Otro foco de la entrevista fue la Ley Lafkenche. Seguel reconoció su espíritu original, pero cuestionó su implementación. “La ley nace con un espíritu muy noble, pero el problema ha sido el cómo se implementa”, señaló, advirtiendo que hoy entraba el desarrollo del borde costero y genera alta conflictividad entre comunidades.
A su juicio, no se trata solo de un problema para la salmonicultura, sino de una discusión país que requiere abordarse de manera transversal.
Autocrítica y desafío comunicacional
Seguel también hizo una autocrítica. “En el pasado hubo aciertos y desaciertos, y hay que hacerse cargo de los pasivos”, afirmó, recordando que la industria fue autorregulada hasta la crisis del virus ISA. Destacó, eso sí, los avances actuales en certificaciones y estándares, y llamó a explicar mejor cómo ha cambiado la salmonicultura chilena.