Sandra Quijada y proyecciones de población a la baja: “Vamos a ser un Chile bastante más distinto que ahora”
La investigadora del CEP y exdirectora del INE alertó sobre el acelerado envejecimiento de la población, la caída histórica de la natalidad y los profundos cambios sociales, económicos y culturales que enfrentará Chile en las próximas décadas.
Chile avanza hacia un cambio demográfico estructural. Así lo planteó Sandra Quijada, investigadora del Centro de Estudios Públicos (CEP), al analizar las últimas proyecciones del INE, que confirman una tasa de natalidad menor a un hijo por mujer y una población que envejece a ritmo acelerado.
Un país más viejo y con menos niños
Quijada explicó que la combinación entre baja natalidad y alta esperanza de vida está transformando la estructura del país. Según las proyecciones, hacia 2050 un 36% de la población será mayor de 60 años, cifra que en 2070 alcanzará a la mitad del total.
“Ya no es un fenómeno del futuro lejano: en pocos años tendremos la misma cantidad de adultos mayores que niños”, advirtió. Este escenario, sostuvo, tendrá efectos directos en el crecimiento económico, el mercado laboral y la sostenibilidad de políticas públicas como las pensiones.
Pensiones, trabajo y adaptación
Uno de los puntos críticos es la edad de jubilación. Quijada recordó que hoy las mujeres viven cerca de 85 años y los hombres más de 80, mientras las edades legales de retiro siguen en 60 y 65 años, respectivamente. “La realidad ya está anticipando que este es un debate inevitable”, señaló.
También destacó la dificultad que enfrentan las personas mayores para reinsertarse laboralmente, lo que obliga a pensar en políticas de reconversión y en modelos que integren experiencia y nuevas habilidades, como ocurre en países con envejecimiento avanzado.
Natalidad, cuidados y cambios culturales
Respecto de cómo revertir la caída de los nacimientos, la exdirectora del INE fue cauta. No existe, dijo, una política única para fomentar la natalidad y los incentivos económicos tienen resultados limitados. En cambio, enfatizó el rol de los sistemas de cuidado, especialmente la sala cuna, como factor clave para aumentar la participación laboral femenina.
A largo plazo, la migración también será determinante. Quijada subrayó que parte de la natalidad actual se explica por mujeres migrantes y que eso tendrá efectos culturales profundos. “Antes del 2017 éramos un Chile, después fuimos otro, y probablemente en el 2050 o el 2070, vamos a ser uno bastante más distinto que ahora”, concluyó.