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Juan Francisco Galli en segundo aniversario de Sebastián Piñera: “Era el que más empujaba porque las soluciones vinieran rápido y estuvieran basadas en evidencia”

POR Nathalie Alejandra Tello Veloz |

A dos años de la muerte de Sebastián Piñera, Juan Francisco Galli destacó su estilo de gestión marcado por el sentido de urgencia, el cumplimiento y la presión política para que el Estado respondiera con resultados concretos.

En el segundo aniversario del fallecimiento del expresidente Sebastián Piñera, la conversación pública volvió sobre su legado. En Pauta de Análisis, el exsubsecretario del Interior y director ejecutivo de Pivotes, Juan Francisco Galli, puso el acento en un rasgo que, a su juicio, hoy se extraña: la exigencia permanente de resultados rápidos desde el Estado.

El sentido de urgencia como eje de gobierno

“El presidente Piñera siempre era el que más empujaba para que las soluciones vinieran rápido y estuvieran basadas en evidencia”, afirmó Galli, al describir un estilo de conducción que priorizaba la respuesta oportuna frente a las necesidades ciudadanas. Según explicó, ese impulso no era solo retórico, sino que se traducía en presión constante sobre los equipos.

Esa lógica, añadió, estaba vinculada a una convicción política de evitar defraudar a la gente para que no considerase alternativas no democráticas ante la falla del gobierno democrático. “Es un estilo de hacer política que tenía mucha conciencia de la necesidad de cumplir”, destacó.

Equipos, cumplimiento y responsabilidad política

Para Galli, el llamado “método Piñera” se sostenía en “formar equipos comprometidos con Chile” y en “dar sentido de urgencia a la función pública”, señaló. Según explicó Galli, ese sentido de urgencia para el exmandatario se nacía desde la consciencia de que muchas personas dependían de lo que hacía el Estado.

Ese enfoque incluía asumir costos políticos. El exsubsecretario recordó que Piñera entendía que gobernar implicaba conflicto: “Creer que se pueden hacer cambios sin costo político es un imposible”, dijo, aludiendo a un liderazgo dispuesto a tensionar al aparato estatal para moverlo.

Emergencias y comparación con el 2010

La gestión de catástrofes fue uno de los ejemplos utilizados para ilustrar ese estilo. “En el terremoto del 2010 hubo que echar abajo y reconstruir una parte importante del centro sur de Chile, y eso se hizo con el sentido de urgencia que tenía el presidente Piñera”, afirmó Galli, subrayando que la reconstrucción se abordó con todas las herramientas disponibles.

A su juicio, esa experiencia marcó un estándar que hoy vuelve al debate público. “Se utilizaron todas las herramientas legales y administrativas para llegar ahí donde la gente necesitaba ayuda”, recordó, reforzando la idea de un Estado empujado desde arriba para responder a tiempo.

En un contexto de cuestionamientos a la capacidad del Estado, la figura de Sebastián Piñera reaparece asociada a una forma de gobernar que priorizaba resultados y velocidad. Para Galli, más que un recuerdo, ese enfoque plantea una pregunta vigente sobre cómo se ejerce hoy el poder público en Chile.