Osvaldo Andrade y gabinete de Kast: “Está pensando prescindir del Parlamento en su primer período de tiempo”
El ex presidente del Partido Socialista analizó en Radio Pauta la estrategia política del Presidente electo. Advirtió riesgos en un gabinete tecnocrático y una relación distante con el Congreso, aunque otorgó el beneficio de la duda hasta que el futuro gabinete asuma y “desarrolle sus talentos”.
En Primera Pauta, Osvaldo Andrade planteó que el diseño inicial del nuevo gobierno apunta a reducir al mínimo la intermediación política, en anticipación a una compleja relación con el Parlamento. Aunque fue ponderado en señalar que, antes de hacer juicios, hay que esperar a que el gabinete asuma.
Primeros meses sin el Congreso
“Tengo la sensación de que él está pensando en prescindir del Parlamento en su primer periodo de tiempo”, afirmó Andrade, al describir lo que interpreta como una estrategia deliberada del Presidente electo.
Según explicó, la idea sería evitar el riesgo de que “sus propios adherentes (…) puedan pasar un poco la cuenta de lo que entienden ellos es una cierta desconsideración”, señaló, apuntando a la falta de cupos políticos en el futuro gabinete. Es decir, Kast recurriría a decretos y resoluciones administrativas en sus primeros meses de gobierno.
El exdirigente socialista sostuvo que esta decisión responde a una lectura pragmática del escenario político. “Él vislumbra una relación compleja con el Parlamento y tratar de obviarla o de minimizarla creo que es una buena idea en su esquema”, señaló, en referencia a la fragmentación oficialista y la presión de sectores que podrían transformarse en detractores internos.
Gabinete técnico y el riesgo de prescindir de la política
Andrade observó que la conformación del gabinete refleja una decisión del Kast de prescindir de los partidos y rodearse de colaboradores directos con un perfil técnico. Antes de emitir un juicio al respecto, el exdirigente precisó que “a los gabinetes hay que darle la oportunidad de que desarrollen sus talentos, (…) y vamos a ver qué pasa con ellos”.
Sin embargo, advirtió que esa fórmula tiene costos. “Confiar solo en la perspectiva técnica para la solución de problemas que son sociales (…) es una apuesta arriesgada”, dijo, y destacó que las decisiones técnicas siempre terminan subordinadas a definiciones políticas.
En ese marco, Andrade recalcó que “tener una buena relación con el Parlamento es bien vital”, y relevó que los ministros, y no los subsecretarios, cumplen un rol clave para articular el vínculo con el Congreso.
Oposición sin eje y el rol del Partido Socialista
Respecto del escenario opositor, Andrade fue categórico: “Yo tengo la impresión que hoy día no hay todavía una oposición”. A su juicio, la derrota electoral dejó a los partidos sin un propósito común y con el riesgo de instalarse en una lógica meramente testimonial.
“Una oposición que está destinada a ser oposición eternamente nunca va a tener vocación de gobernar”, advirtió el extimonel del PS. Según explicó, la oposición también debe enfocarse en proponer y buscar consensos que generen una mayoría que los devuelva al gobierno. Una estrategia contraria, aseguró, “construye nichos minoritarios”.
Para revertir ese escenario, planteó la necesidad de conducción política. “Requiere de un eje, de un primus inter pares”, afirmó, y apuntó directamente al PS para asumir ese rol, “pero tiene que construirlo”, aseguró.
La advertencia de Andrade es clara: prescindir del Parlamento puede ser funcional en el corto plazo, pero sin política, partidos ni oposición articulada, el sistema completo asume un riesgo mayor.