Pablo Cabrera analiza el rol de la diplomacia en un mundo de confrontación y el riesgo de decisiones guiadas por la emoción
En La Mesa de Todos de Pauta Propia, el exembajador de Chile en China, Rusia, Reino Unido y la Santa Sede, planteó que la inmediatez y la digitalización ha alterado funcionamiento tradicional de la política exterior, concentrando las decisiones en los jefes de Estado.
La política exterior se desarrolla hoy en un contexto de mayor complejidad y visibilidad pública. Un ámbito que históricamente operó con bajo perfil técnico ha adquirido mayor centralidad en la agenda, en un escenario marcado por tensiones internacionales, la aceleración de la comunicación digital y un rol más activo de los liderazgos presidenciales.
Estos temas fueron abordados en La Mesa de Todos de Pauta Propia con Pablo Cabrera, diplomático de carrera y exembajador de Chile en China, Rusia, Reino Unido y la Santa Sede, a propósito de su libro “La diplomacia tiene la palabra. Ayer, hoy y siempre“, recientemente publicado.
En la conversación, Cabrera —quien también se desempeñó como director de la Academia Diplomática Andrés Bello hasta 2014, analizó el lugar que ocupa actualmente la diplomacia en un escenario que, a su juicio, se encuentra bajo una presión creciente.
La confrontación como rasgo del momento global
Al describir el contexto global, el exembajador sostuvo que “creo que estamos en un momento de una confrontación por la preeminencia tecnológica, por la preeminencia cultural y por la preeminencia del poder en total“.
Según explicó, este escenario ha “exacerbado” los conflictos “larvados y no larvados” lo que plantea la necesidad de buscar mínimos comunes de entendimiento para evitar un deterioro mayor del orden internacional.
El rol de la diplomacia
En ese marco, Cabrera defendió el rol de la diplomacia como una herramienta clave para procesar esas tensiones. “Ahí es donde está el valor de la diplomacia, que tiene un valor intrínseco“, afirmó, subrayando que las dificultades actuales no responden a un fracaso de esta como tal, sino a las decisiones políticas que la rodean.
“No es la diplomacia la que fracasa, fracasan acciones, fracasan gobiernos en iniciativas“, aseveró y añadió que su valor radica en “aglutinar, reflexionar, buscar caminos de entendimiento”.
Cuando la política exterior deja de ser técnica
El diplomático señaló que ese rol se ejerce hoy en un contexto distinto al que históricamente caracterizó a la política exterior. “Tradicionalmente las cancillerías preparaban los temas, se elaboraban los temas y se sometían a la consideración de las autoridades para implementarlo”, recordó.
Sin embargo, manifestó que ese esquema se ha visto alterado por la presión de la instantaneidad. “La digitalización hace que con las redes sociales, etc. los presidentes tomaran un protagonismo mayor, en cuanto a que cambiaron el sentido”, explicó.
El resultado, dijo, es que “son los presidentes los que toman las decisiones y después son las cancillerías las que tienen que implementar”.
Los riesgos de una política exterior marcada por la emoción
Ese cambio, sostuvo, introduce riesgos adicionales en la toma de decisiones internacionales. “Esto se puede confundir con intereses particulares o la emoción”, advirtió, señalando que “la emoción no es muy buena consejera de la diplomacia”.
En ese contexto, explicó que si bien ello no contradice los principios de la política exterior, sí puede afectar el curso de las relaciones entre países, en un ámbito que opera con códigos y formas específicas de interacción.
A su juicio, “hoy día es un mundo muy emocional“, donde la inmediatez y la presión por participar en la toma de decisiones —ya no solo desde las autoridades, sino también desde la opinión pública— tensionan esos códigos tradicionales y pueden incidir en las relaciones entre Estados.
El caso chileno y el rol presidencial
Cabrera también se refirió al caso chileno y al rol del Presidente Gabriel Boric. Consultado sobre si ha existido una tensión más allá de lo prudente en el ejercicio de la política exterior, respondió: “Hay veces que sí. Hay veces que sí por declaraciones y no solo en declaraciones últimas, sino que en declaraciones anteriores”.
Revisa la entrevista completa para conocer el análisis de Pablo Cabrera sobre los cambios en el sistema internacional y los desafíos actuales de la política exterior.