Rusia confirma nueva ronda de negociaciones con Ucrania y Estados Unidos en medio de tensiones por territorios en disputa
El Kremlin ratificó que continuará el proceso diplomático con Kiev y Washington la próxima semana, en un escenario marcado por diferencias sobre control territorial.
Rusia confirmó que sostendrá una nueva ronda de negociaciones con Ucrania y Estados Unidos, en un intento por reactivar los contactos diplomáticos orientados a buscar una salida al conflicto que se extiende por casi cuatro años.
El anuncio se produce en medio de persistentes enfrentamientos en el terreno y presiones internacionales para avanzar hacia un entendimiento político.
Confirmación desde el Kremlin
El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, indicó que las partes ya han acordado continuar el diálogo y que los detalles logísticos serán informados oportunamente. Igualmente, el lugar de la reunión se encuentra por confirmar.
Desde Moscú recalcaron que el objetivo es profundizar las conversaciones sobre los puntos más sensibles del conflicto. Entre ellos, especialmente aquellos vinculados a la situación territorial y las condiciones para un eventual alto el fuego.
Las autoridades rusas sostienen que cualquier acuerdo deberá contemplar lo que consideran “nuevas realidades” en las zonas bajo su control, postura que ha sido rechazada por Kiev.
Postura de Ucrania y rol de Estados Unidos
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha reiterado que cualquier avance debe incluir garantías claras de seguridad y el respeto a la soberanía e integridad territorial de su país.
En ese marco, Estados Unidos ha asumido un rol activo como interlocutor, promoviendo fórmulas que permitan acercar posiciones y mantener abiertos los canales diplomáticos.
Desde Washington han insistido en la necesidad de combinar presión política y apoyo estratégico a Ucrania con instancias de negociación que eviten una escalada mayor.
Avances limitados y principales obstáculos
En rondas anteriores, las partes lograron concretar intercambios de prisioneros, aunque sin avances sustantivos en materias estructurales del conflicto.
Analistas coinciden en que los desacuerdos sobre el reconocimiento territorial, las garantías de seguridad y los mecanismos de supervisión internacional continúan siendo los principales puntos de fricción.