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“Nada asegura que (el nuevo presidente) vaya a durar hasta julio”, cuando termina su mandato: el análisis del periodista peruano Augusto Álvarez

POR Nathalie Alejandra Tello Veloz |

El Congreso designó a un nuevo jefe de Estado, que asume con antecedentes controvertidos y un horizonte de gobierno marcado por la incertidumbre y la baja capacidad de acción política.

José María Balcázar es el nuevo presidente de Perú, el décimo en menos de una década marcada por la crisis política. Para el periodista peruano Augusto Álvarez, el escenario es incierto: “Su mandato es hasta julio y la verdad es que nada asegura que vaya a durar hasta julio, puede en el camino caer y tener más presidentes”.

En conversación con Pauta de Análisis, el director del canal A3R.net describió un sistema político fragmentado, con baja representación y marcado por decisiones que, sostuvo, profundizan la desconfianza ciudadana.

“Una hoja de vida que es lamentable”

Álvarez calificó como “insorprendente” que el Congreso haya elegido a “un congresista de izquierda radical” como nuevo jefe de Estado. Recordó que Balcázar fue parte del partido del expresidente Pedro Castillo, que fue elegido con una muy baja cantidad de votos y que arrastra múltiples controversias.

“Tiene una hoja de vida que es lamentable”, afirmó. Álvarez señaló que el nuevo mandatario tiene “una serie de acusaciones penales en toda su trayectoria como abogado”. Cabe recordar que el nuevo mandatario también enfrenta investigaciones por corrupción, electo en un Congreso “muy corrupto y muy mediocre”, a juicio de Álvarez.

El periodista también cuestionó polémicas declaraciones del hoy presidente sobre el matrimonio y la violación infantil, tema en el que Balcázar defiende las nupcias entre víctima y victimario. “Es eso lo que tenemos ahora de presidente y es consecuencia de políticos que toman decisiones sin pensar en las consecuencias”, criticó.

Pese a ello, subrayó que su margen de acción será acotado, ya que no tiene mayoría en el Parlamento. A su juicio, Balcázar será “una suerte de administrador de Palacio de Gobierno con capacidad limitada“. Sobre eso, agregó que las encuestas previas a la destitución de Jerí reflejaban que la ciudadanía se oponía a su destitución, en vista de los comicios que vienen en abril.

La caída de José Jerí y la crisis estructural

La salida de José Jerí se produjo por denuncias por tráfico de influencias. Según Álvarez, el exmandatario “tenía grandes problemas” y “resultó igual de malo” que su antecesora, Dina Boluarte, a quien reemplazó en octubre.

El caso más grave, sostuvo, fue que “invitaba a mujeres a Palacio de Gobierno a pasar la noche” y que “las señoritas que entraban, salían con un contrato en el Estado muy bien remunerado”.

Para el analista, estos episodios son expresión de un problema mayor: un Congreso donde varios parlamentarios están vinculados al mundo de la minería ilegal, y con muchos partidos de baja representación. Las encuestas, añadió, muestran el hastío ciudadano: “73% de la ciudadanía dice que no tiene interés en esta elección”, detalló.

El periodista señaló sobre ese punto que se produce una paradoja. Explicó que existe un “divorcio” entre el mundo político y una ciudadanía que siente que, independientemente de quién gobierne, sus vidas no van a mejorar por la acción del Estado.

“Y eso paradójicamente ocurre en un contexto en que la economía va estupendamente bien“, señaló, en referencia a la baja inflación y proyecciones de crecimiento cercanas al 3% del país vecino.