Transición en tensión: futuro gobierno cuestiona manejo del proyecto de cable chino tras sanciones de EE.UU.
El futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, criticó la falta de información durante el cambio de mando y aseguró que la decisión sobre la iniciativa quedará en manos de la próxima administración, mientras persisten versiones cruzadas dentro del actual Ejecutivo.
El debate por el proyecto de cable submarino de capitales chinos sumó un nuevo capítulo en medio del cambio de administración.
La controversia se agudizó luego de que Estados Unidos sancionara con la revocación de visas a tres funcionarios del actual Gobierno, lo que tensionó aún más el escenario político y diplomático.
Futuro gobierno evaluará proyecto de cable chino en medio de polémica diplomática y críticas por falta de transparencia
En conversación con Radio Universo, el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, señaló que cualquier definición deberá adoptarse una vez que asuma la nueva administración.
“Mientras estemos en proceso de transición, quien conduce las relaciones internacionales es el Presidente”, afirmó, marcando distancia respecto de eventuales anuncios anticipados.
El Presidente Gabriel Boric indicó que el proyecto se encuentra “en evaluación” y que la recopilación de antecedentes supera los plazos de su mandato, por lo que la determinación final corresponderá al gobierno entrante encabezado por José Antonio Kast.
La polémica también se vio alimentada por antecedentes administrativos. El 27 de enero, el ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, firmó el decreto de concesión; sin embargo, dos días después, el acto fue dejado sin efecto, abriendo interrogantes sobre la conducción del proceso.
Críticas por contradicciones y falta de transparencia marcan la transición en proyecto estratégico
Desde la futura administración acusan versiones contradictorias dentro del Ejecutivo saliente y apuntan a una falta de transparencia en materias consideradas estratégicas.
Según Alvarado, el equipo entrante no estaba al tanto de los avances relacionados con la iniciativa, lo que calificó como una “sorpresa” en plena etapa de traspaso de mando.
La definición sobre el proyecto, en un contexto marcado por sensibilidad geopolítica y presión internacional, quedará así como uno de los primeros desafíos diplomáticos del próximo gobierno.