Estados Unidos afirma haber destruido cientos de misiles y atacado casi 2.000 objetivos en Irán
El Pentágono afirma que la campaña militar junto a Israel avanza “por delante de lo previsto”, con graves daños a las defensas aéreas, la flota naval y la capacidad de lanzamiento de misiles iraní.
El Ejército de Estados Unidos afirmó que su ofensiva contra Irán ha alcanzado casi 2.000 objetivos con más de 2.000 municiones en menos de 100 horas desde el inicio de la operación militar conjunta con Israel denominada “Furia Épica”.
Según el comandante del Comando Central estadounidense (CENTCOM), el almirante Brad Cooper, los ataques provocaron un deterioro significativo de la infraestructura militar iraní, especialmente en defensas aéreas, misiles balísticos y sistemas de mando y control.
Pentágono detalla el alcance de los ataques y asegura que Irán pierde capacidad ofensiva
De acuerdo con el balance entregado por Washington, la campaña aérea destruyó cientos de misiles balísticos, lanzadores y drones, además de múltiples instalaciones militares en territorio iraní.
Bombarderos estratégicos B-2, B-1 y B-52 participaron en las operaciones y atacaron centros de mando, depósitos de armas y bases de lanzamiento de misiles.
Cooper también afirmó que las operaciones navales afectaron de forma directa a la armada iraní. Según el reporte del CENTCOM, 17 buques iraníes quedaron destruidos, incluido el submarino considerado más operativo de la flota.
El mando militar estadounidense sostuvo además que actualmente no hay barcos iraníes en navegación en el Golfo Pérsico, el estrecho de Ormuz ni el golfo de Omán, zonas estratégicas para el comercio energético mundial.
La respuesta de Irán: cientos de misiles y drones frente al dominio aéreo de EE. UU. e Israel
En paralelo, Irán respondió con ataques contra Israel y posiciones aliadas. Según Estados Unidos, Teherán lanzó más de 500 misiles balísticos y más de 2.000 drones desde el inicio de la confrontación.
Washington sostiene que, pese a esas acciones, la capacidad ofensiva iraní disminuye de forma progresiva, mientras las fuerzas estadounidenses e israelíes mantienen el dominio aéreo.
El Pentágono agregó que la operación también incluyó nuevas armas, como los misiles de largo alcance PRISMS y una unidad especial de drones denominada “Golpe de Escorpión”, utilizada para ataques de precisión contra objetivos militares dentro de Irán.