Trump afirma que Cuba podría ser el próximo foco de su agenda internacional tras la crisis con Irán
El presidente de Estados Unidos afirmó que la isla caribeña podría convertirse en el siguiente punto de su agenda internacional una vez concluya la actual confrontación con Irán, y señaló que el senador Marco Rubio tendría un rol clave en ese proceso.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Cuba podría convertirse en uno de los próximos asuntos prioritarios de su política exterior una vez finalice la actual confrontación con Irán.
Sus declaraciones se produjeron durante una conversación telefónica con la cadena CNN, en la que abordó tanto el conflicto en Medio Oriente como la situación política en la isla caribeña.
“Cuba va a caer muy pronto”, según Trump
Durante la entrevista, el mandatario afirmó que “Cuba va a caer muy pronto”, sugiriendo que el gobierno cubano estaría interesado en alcanzar algún tipo de acuerdo con Washington.
Trump sostuvo que, tras décadas observando la evolución política del país, considera que el escenario actual abre una oportunidad para avanzar en cambios.
Marco Rubio podría liderar el proceso
El jefe de la Casa Blanca también mencionó al senador estadounidense Marco Rubio como una figura clave en la posible estrategia hacia Cuba. Según Trump, Rubio estaría realizando gestiones relacionadas con el tema y podría asumir un rol central si la administración decide avanzar en esa dirección.
El mandatario explicó que, por el momento, su gobierno mantiene la atención puesta en el conflicto con Irán, donde ha llegado incluso a pedir una “rendición incondicional”. A su juicio, abordar múltiples crisis internacionales de manera simultánea podría generar consecuencias negativas.
Cuba vuelve al centro del debate en la relación con Estados Unidos
Trump indicó que, una vez resuelto el escenario actual en Medio Oriente, la situación cubana podría pasar a ocupar un lugar prioritario en la agenda de Washington.
También reiteró que considera que el contexto político en la isla ha cambiado después de más de medio siglo de tensiones entre ambos países.
Las declaraciones reavivan el debate sobre el futuro de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, un vínculo marcado históricamente por sanciones, diferencias ideológicas y largos periodos de confrontación diplomática.