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Smiljan Radić gana el Premio Pritzker 2026 y se convierte en el segundo arquitecto chileno en recibir el “Nobel” de la arquitectura

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El creador del Teatro Regional del Biobío fue distinguido con el Premio Pritzker, considerado el mayor galardón para arquitectos vivos. Su obra, marcada por la experimentación, el vínculo con el paisaje y una mirada cultural del espacio, lo ha convertido en una figura clave de la arquitectura contemporánea

El arquitecto chileno Smiljan Radić Clarke fue anunciado como ganador del Premio Pritzker 2026, la distinción más importante en el ámbito de la arquitectura internacional.

El galardón, otorgado anualmente desde 1979 por la Fundación Hyatt, reconoce a profesionales cuya obra haya tenido un impacto significativo en la disciplina y en la forma en que las personas habitan los espacios. El premio incluye una medalla de bronce y una dotación de 100.000 dólares.

Radić y el Premio Pritzker: un hito para la arquitectura chilena

Con este reconocimiento, Radić se convierte en el segundo arquitecto chileno en recibir el Pritzker, después de Alejandro Aravena, premiado en 2016. Su elección también lo sitúa entre los pocos representantes latinoamericanos que han obtenido esta distinción.

Radić nació en Santiago en 1965 y se formó como arquitecto en la Pontificia Universidad Católica de Chile, donde se tituló a fines de los años ochenta.

Posteriormente amplió su formación en Italia, en el Istituto Universitario di Architettura di Venezia, experiencia que influyó en su manera de entender la arquitectura como un campo abierto a la investigación y a la experimentación.

Proyectos emblemáticos que definieron su arquitectura

Desde la creación de su estudio en 1995, ha desarrollado una práctica reconocida por su atención al entorno, el uso expresivo de los materiales y una aproximación que combina arte, ingeniería y reflexión cultural.

Entre sus proyectos más conocidos figuran el Teatro Regional del Biobío en Concepción, la Bodega Vik en la región de O’Higgins, el Restaurante Mestizo en Santiago y la ampliación del Museo Chileno de Arte Precolombino.

A nivel internacional, su trabajo ganó amplia visibilidad con el pabellón de la Serpentine Gallery de Londres en 2014, consolidando una trayectoria que hoy lo posiciona como uno de los arquitectos más influyentes de su generación.