Larraín Matte: “Los chilenos saben que esto se va a juzgar no por la voluntad de Dios, sino por resultados que el Presidente sea capaz de generar”
En Conversaciones sin Pauta, el investigador de Horizontal reflexionó sobre el inicio del gobierno de José Antonio Kast, el complejo momento de la derecha liberal y el balance que deja la administración de Gabriel Boric.
En Conversaciones sin Pauta, el podcast original de Radio Pauta, Claudia Alamo conversó con el investigador senior del centro de estudios Horizontal, Hernán Larraín Matte, sobre el inicio de un nuevo ciclo político en Chile.
En una conversación marcada por el análisis y la autocrítica, el también fundador de Evópoli abordó el desafío que enfrenta el gobierno de José Antonio Kast, el estado de la derecha liberal y el balance que deja la administración de Gabriel Boric.
El inicio de un nuevo ciclo político y las tensiones en la derecha
Uno de los puntos que surgió al inicio fue la simbología que marcó el cambio de mando presidencial: la presencia de banderas, referencias religiosas y gestos que algunos han interpretado como señales de una agenda conservadora. Larraín Matte reconoce esos elementos, pero cree que el juicio ciudadano será mucho más pragmático.
“Las alusiones a Dios… hay algunas cuestiones que uno dice: bueno, acá hay una agenda conservadora implícita, pero creo yo suave y contenida, porque en el fondo los chilenos saben que esto se va a juzgar no tanto por la voluntad de Dios, sino por los resultados que el presidente sea capaz de generar”, reflexionó.
Un gobierno de emergencia
Para el analista, el triunfo de Kast se explica en gran medida por su capacidad para conectar con las urgencias del país. Seguridad, crimen organizado, inmigración y empleo fueron los temas que dominaron la campaña y que hoy configuran las expectativas sobre el nuevo gobierno.
En ese contexto, plantea que el Ejecutivo ha instalado la idea de un “gobierno de emergencia”, orientado a responder rápidamente a los problemas más visibles de la ciudadanía.
“Sería un error político haber ganado con un gobierno de emergencia y pretender gobernar con un proyecto cultural”, advirtió.
A su juicio, aunque dentro del mundo conservador existen sectores interesados en impulsar una agenda cultural más marcada, el éxito del mandato dependerá de los resultados concretos que logre en materia de seguridad, crecimiento y gestión del Estado.
La incógnita de la derecha liberal
La conversación también derivó hacia el momento que atraviesa la derecha liberal, particularmente Evópoli, partido del que Larraín Matte es uno de sus fundadores. Tras los resultados electorales recientes, el sector enfrenta un proceso de reflexión sobre su futuro político.
Según explicó, el escenario político actual ha favorecido discursos más duros y confrontacionales, lo que ha debilitado a los proyectos políticos de centro.
“Los proyectos de centro-izquierda, de centro-derecha, caracterizados por el diálogo y la moderación, hoy tienen poco éxito electoral”, sostuvo.
Sin embargo, no cree que el liberalismo haya desaparecido del mapa social. A su juicio, existe un sector importante de la ciudadanía que mantiene valores liberales, pero que aún no encuentra una representación política clara.
“El liberalismo ha tenido una incapacidad de representar políticamente de forma exitosa a un grupo de electores”, explicó.
El balance del gobierno de Gabriel Boric
Al mirar hacia atrás, Larraín Matte también realizó una evaluación crítica del gobierno de Gabriel Boric. Reconoce que la generación que llegó al poder desde el Frente Amplio logró un éxito político importante al ganar elecciones y alcanzar La Moneda, pero considera que su gestión terminó marcada por la distancia entre promesas y resultados.
“Yo creo que lamentablemente el gap de lo que prometieron y los estándares que ellos mismos le exigieron a la política terminó siendo muy grande”, afirmó.
Con el paso del tiempo, añade, varias de las propuestas que marcaron el inicio del mandato terminaron moderándose o ajustándose a la realidad política.“Aquellos que venían a refundar terminaron estabilizando, en sus propias palabras”, concluyó.