Óscar Guillermo Garretón y los libros de su vida: del fervor revolucionario a la autocrítica política
En Radio Pauta, el ex subsecretario de Economía recuerda el exilio, las lecturas que marcaron su vida y el proceso de autocrítica que lo llevó del impulso revolucionario al reformismo.
En el Podcast de Radio Pauta, Tú, Hipócrita Lector, Cristian Warnken conversó con Óscar Guillermo Garretón sobre una vida marcada por la política, el exilio y los libros.
La conversación avanzó entre recuerdos personales y reflexiones históricas, con la literatura como hilo conductor de una trayectoria que va desde el fervor revolucionario de los años setenta hasta una mirada crítica sobre la izquierda y el poder.
Garretón: una biografía política contada entre libros
Warnken presentó a su invitado como un personaje cuya biografía parece sacada de una novela. Garretón fue subsecretario de Economía durante el gobierno de Salvador Allende, fundador del MAPU y uno de los dirigentes perseguidos tras el golpe militar de 1973.
Más tarde participó en el proceso de renovación socialista que ayudó a abrir paso a la transición democrática en Chile. Con los años, su camino también lo llevó al mundo empresarial, un giro que él mismo entiende como parte de su evolución personal.
Los libros, contó, han estado presentes en cada etapa de su vida. No creció en un hogar especialmente lector, pero encontró bibliotecas en las casas de sus tíos y abuelos.
Allí comenzaron las primeras exploraciones entre novelas de aventuras y literatura juvenil. Con el tiempo, esa curiosidad se transformó en una compañía constante. “En cada momento importante de mi vida ha habido algún libro importante detrás de mí”, recordó.
Libros que influyen en la vida
Uno de esos episodios ocurrió en su juventud, cuando se encontró con un pasaje de La Divina Comedia. La figura de los pusilánimes, castigados por Dante por no comprometerse con nada, lo impactó profundamente. Ese descubrimiento influyó en su decisión de involucrarse con mayor convicción en la vida pública.
Durante los años del MAPU, la lectura estuvo dominada por el marxismo y los debates revolucionarios. Garretón recordó reuniones de fin de semana dedicadas a estudiar textos de Lenin y analizar procesos políticos en China, Vietnam o América Latina. Esa etapa reflejaba la intensidad ideológica de su generación.
Con el paso del tiempo, su mirada fue cambiando. La experiencia del golpe de Estado y el exilio abrió un periodo de reflexión. Refugiado durante meses en la embajada de Colombia, encontró en la literatura una forma de resistir la incertidumbre.
Allí leyó El Señor de los Anillos de Tolkien y descubrió en la poesía de Walt Whitman un impulso vital. “Soy inmenso, contengo multitudes”, cita aún hoy como una frase que lo acompañó en ese momento difícil.
La autocrítica de una generación
La conversación avanzó inevitablemente hacia la política. Warnken le propuso a Garretón mirar hacia atrás y comparar a su generación con las nuevas corrientes de la izquierda chilena.
El ex dirigente del MAPU reconoció algo que le resulta familiar: la energía juvenil, la convicción de que el mundo puede cambiar y la certeza de tener respuestas para las grandes injusticias. Pero también introduce una diferencia decisiva.
Después del golpe militar, explicó, su generación tuvo que enfrentar una derrota brutal. Ese quiebre obligó a revisar certezas y a discutir errores que antes parecían incuestionables.
La renovación socialista surgió de ese proceso de reflexión dolorosa. Garretón lo plantea sin rodeos: entender que la democracia, las alianzas amplias y la gradualidad eran caminos más sólidos que la vía revolucionaria.
De revolucionario a reformista: la revisión de una generación
Warnken sintetiza ese recorrido con una frase que el entrevistado aceptó sin dramatismo: el tránsito “de un revolucionario a un reformista”.
En ese ejercicio de revisión, Garretón cree que la literatura puede ofrecer una mirada más profunda que muchos ensayos políticos. Por eso recomienda a las nuevas generaciones una novela en particular: El hombre que amaba a los perros, de Leonardo Padura.
En sus páginas aparecen las promesas, las fracturas y las tragedias de las revoluciones del siglo XX. La historia del asesinato de Trotsky se convierte allí en una forma de pensar los grandes proyectos políticos y sus fracasos.
El refugio de los libros después de la política
Lejos de la primera línea política, Garretón mantiene una intensa vida de lector. Cada mes se reúne con un grupo de amigos para comentar libros en largas conversaciones que mezclan literatura, actualidad y memoria. En esas mesas circulan autores de distintas épocas, desde Tolstói hasta Julian Barnes.
Para él, leer junto a otros cambia la experiencia. Cada lector descubre matices que los demás no vieron y el libro va adquiriendo nuevas capas de sentido.
Hacia el final de la entrevista, la idea que queda flotando es simple pero persistente: los libros acompañan la vida, pero también permiten examinarla.
En el caso de Garretón, esa relación entre literatura, política y memoria sigue siendo una forma de volver sobre el pasado y comprender mejor el presente.