Trump lanza tres medidas para intentar frenar el alza del precio de la gasolina en medio de la crisis por el bloqueo del Estrecho de Ormuz
El presidente norteamericano optó por levantar sanciones al petróleo ruso, modificar normas marítimas para reducir costos y liberar reservas estratégicas de crudo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió tomar tres medidas para intentar frenar el fuerte aumento en el precio de la gasolina, en un escenario marcado por el bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán y sus efectos en el mercado energético global.
La presión sobre los precios se ha intensificado en las últimas semanas, con el galón alcanzando los 3,8 dólares, uno de los niveles más altos desde 2022, según dio a conocer la Asociación Estadounidense de Automóvil.
En respuesta a la crisis, y tras no lograr que sus aliados europeos de la OTAN formaran un frente para liberar el estrecho por donde transita el 20% del petróleo mundial, el presidente norteamericano optó por levantar sanciones al petróleo ruso, modificar normas marítimas para reducir costos y liberar reservas estratégicas de crudo.
Levantar restricciones al petróleo ruso
Trump decidió flexibilizar temporalmente las restricciones al crudo ruso mediante licencias de 60 días, ampliadas a nivel global, lo que generó críticas en sectores políticos estadounidenses por el eventual beneficio económico para Moscú en medio de la guerra en Ucrania.
Cambios en normas marítimas
En paralelo, la Casa Blanca suspendió temporalmente la Ley Jones, normativa que regula el transporte marítimo interno en Estados Unidos, con el objetivo de reducir costos logísticos y aliviar el impacto en los precios del combustible.
Desde el Gobierno explicaron que la medida estará vigente por 60 días para “mitigar las perturbaciones a corto plazo en el mercado petrolero”, según recogió la Agencia EFE.
Liberación de reservas estratégicas
Otra de las acciones fue autorizar la liberación de 172 millones de barriles desde la Reserva Estratégica de Petróleo, proceso que se realizará de forma gradual durante 120 días.
Esta medida se suma a la decisión de la Agencia Internacional de la Energía de liberar 400 millones de barriles adicionales, en la mayor acción coordinada de este tipo desde la crisis energética de 1973.
Un conflicto que sigue presionando los precios
El origen de la crisis se mantiene sin cambios. El estrecho de Ormuz continúa bajo control de la Guardia Revolucionaria iraní desde finales de febrero, en medio de la escalada del conflicto con Estados Unidos e Israel.
Mientras persista esta situación, el mercado energético seguirá bajo presión, limitando el efecto de las medidas adoptadas y manteniendo la incertidumbre sobre la evolución de los precios del combustible.