Gobierno logra aprobar ley para contener alza del kerosene en medio de tensa jornada en el Congreso
El proyecto fue despachado en tiempo récord y quedó listo para su promulgación, tras una sesión marcada por críticas de la oposición, enfrentamientos políticos y ajustes de último minuto en la Cámara.
Con un trámite acelerado y en medio de un clima tenso, el Congreso aprobó el proyecto del gobierno destinado a amortiguar el impacto del alza del kerosene en los hogares.
La medida surge como respuesta directa al escenario internacional que ha presionado los precios de los combustibles y obligó al Ejecutivo a priorizar su rápida tramitación.
Urgencia económica y tensión política dominaron la discusión
La propuesta logró avanzar con respaldo mayoritario en ambas cámaras, y permitió su despacho final en pocas horas. Entre sus principales medidas, incorpora un mecanismo de estabilización del precio de la parafina y apoyos económicos dirigidos al transporte menor, los que fueron ampliados durante la discusión legislativa.
Pese a su aprobación, el proyecto generó reparos desde la oposición, que cuestionó la ausencia de medidas para la gasolina y advirtió efectos negativos en sectores medios y regiones. Las críticas también apuntaron a la falta de cobertura para actividades productivas específicas.
La sesión estuvo marcada por fuertes enfrentamientos entre parlamentarios. Desde la oposición surgieron duras críticas por el impacto del proyecto en la clase media y las regiones, con intervenciones que elevaron el tono del debate.
Polémicas en el Senado y presiones obligan al gobierno a comprometer apoyos regionales
En el Senado, declaraciones polémicas, incluidas comparaciones históricas y acusaciones contra el gobierno anterior, generaron tal nivel de controversia que algunos legisladores pidieron eliminar frases del acta, como las pronunciadas por el senador republicano Ignacio Urrutia que comparó las medidas que debió adoptar el “glorioso gobierno de las FF.AA.”, con las tomadas por el gobierno del Presidente Kast.
También hubo recriminaciones directas a ministros e incluso tensiones al interior del oficialismo. En ese contexto, la senadora Daniella Cicardini lanzó duras críticas contra el ministro Quiroz, e incluso pidió su renuncia, acusando falta de empatía con la ciudadanía.
Sus dichos no fueron respaldados por toda su bancada, ya que la presidenta del PS, Paulina Vodanovic, tomó distancia públicamente de esas declaraciones y afirmó que “la opinión de la diputada (sic) Cicardini no es compartida por el resto de la bancada”
En medio de ese escenario, el gobierno defendió la iniciativa como una respuesta urgente ante el alza de los combustibles y, para contener las críticas, comprometió la búsqueda de mecanismos legales y administrativos que permitan financiar subsidios al transporte en regiones.