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Artemis II despega y marca el retorno de misiones tripuladas a la órbita lunar tras más de 50 años

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

La NASA concretó el lanzamiento de una misión histórica que busca probar sistemas clave antes de retomar el alunizaje y proyectar futuras expediciones a Marte.

Más de cinco décadas después de la última misión tripulada a la Luna, la NASA dio inicio a una nueva etapa en la exploración espacial con el lanzamiento de Artemis II.

El despegue se realizó desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, a bordo del cohete Space Launch System (SLS), que transporta la cápsula Orion con cuatro astronautas.

Un paso decisivo para volver a la Luna sin aterrizar

La misión no contempla un alunizaje, pero sí un recorrido orbital que permitirá validar tecnologías críticas. Durante cerca de diez días, la tripulación pondrá a prueba sistemas de navegación, maniobras manuales y condiciones de seguridad en un entorno que no ha sido experimentado con humanos desde 1972.

El equipo está compuesto por tres astronautas estadounidenses y uno canadiense. Entre ellos destacan hitos relevantes: será la primera vez que una mujer y una persona no blanca participen en una misión lunar, además del primer astronauta no estadounidense en realizar esta trayectoria.

De pruebas en órbita a la proyección de una presencia humana sostenida en la Luna

El plan contempla una fase inicial en órbita terrestre, donde se ejecutarán chequeos técnicos. Si los resultados son positivos, la nave iniciará su viaje hacia la Luna, incluyendo el sobrevuelo de su cara oculta, momento en que se perderá comunicación con la Tierra.

Artemis II es parte de una estrategia más amplia que busca establecer presencia humana sostenida en la superficie lunar en los próximos años. La NASA proyecta que las futuras misiones incorporen alunizajes y sirvan como antesala para explorar Marte.

A diferencia de la era Apolo, este programa integra colaboración internacional y participación del sector privado, con empresas como SpaceX y Blue Origin involucradas en el desarrollo de tecnología clave.