Johnson cuestiona cifra semanal de homicidios: “No las pueden entregar todas las semanas porque es imposible hacerlo”
En Radio Pauta, el director ejecutivo de Paz Ciudadana advirtió que la difusión semanal de datos puede inducir a interpretaciones erróneas, aumentar la percepción de inseguridad y dificultar el diseño de políticas públicas eficaces.
En Pauta de Análisis de Radio Pauta conversamos con Daniel Johnson, director ejecutivo de la Fundación Paz Ciudadana, quien abordó la decisión del Gobierno de informar semanalmente cifras de homicidios y sus efectos en la percepción pública y en la política de seguridad.
Johnson partió reconociendo el valor de la transparencia, pero marcó un límite claro respecto de este tipo de datos. “En el caso de los homicidios en particular, no es recomendable. Es un error hacerlo”, sostuvo y agregó que “no las pueden entregar todas las semanas porque es imposible hacerlo”.
A su juicio, el principal problema radica en que se trata de cifras inestables, que pueden cambiar con el paso de los días a medida que avanzan las investigaciones.
Limitaciones de los datos y riesgo de distorsión
El experto explicó que los homicidios tienen una dinámica distinta a otros delitos. Un caso puede reclasificarse con el tiempo, lo que altera las estadísticas.
Por eso, insistió en que la comparación en periodos breves puede inducir a conclusiones equivocadas. “Ese dato que se está dando puede ser erróneo si es que no se tiene el cuidado de comparar peras con peras”, advirtió.
También apuntó a factores que distorsionan los registros, como los feriados. “Cada día feriado es muy concentrador de homicidios”, señaló, lo que puede provocar alzas puntuales que no reflejan una tendencia real.
Choque de cifras y efecto en la percepción de inseguridad
En esa línea, cuestionó la coexistencia de cifras distintas entre instituciones como el Gobierno y el Ministerio Público, lo que termina por generar confusión. A su juicio, este escenario debilita el objetivo de informar. “La percepción que va a tener la ciudadanía es que no entiende si aumentan o disminuyen”, afirmó.
Johnson alertó además sobre el impacto en la sensación de inseguridad. “Entregar cifras que no son definitivas puede generar la percepción de que ha aumentado un delito”, sostuvo, en un país que ya presenta altos niveles de temor frente a la delincuencia.
Efectos en la política pública y rol del Estado
El director de Paz Ciudadana también cuestionó la tendencia a atribuir variaciones delictuales a cambios de gobierno en el corto plazo. Planteó que no existen medidas capaces de alterar significativamente los homicidios en pocas semanas, por lo que vincular alzas o bajas a una administración puede inducir a error.
En este contexto, defendió la necesidad de políticas de largo plazo, especialmente en prevención. Advirtió que la presión por mostrar resultados inmediatos puede desalentar este tipo de estrategias, que son las que han demostrado mayor efectividad en otros países.
Finalmente, subrayó la importancia de fortalecer las instancias de coordinación institucional. Recordó que existe una unidad encargada de consolidar cifras de homicidios con participación de distintas entidades del Estado, la que entrega datos validados en plazos más extensos. A su juicio, ese es el camino para mejorar la calidad de la información y evitar interpretaciones erradas.