Ley de 40 horas: DT redefine aplicación de la rebaja y acota quiénes quedan fuera de la jornada
A días del nuevo hito que reduce la jornada de 44 a 42 horas, la Dirección del Trabajo ajustó su interpretación para dar mayor flexibilidad en la implementación y precisar los criterios de exclusión laboral.
El próximo 26 de abril se concreta el segundo paso de la Ley de 40 horas, con la reducción de la jornada semanal de 44 a 42 horas. En ese contexto, la Dirección del Trabajo (DT) publicó nuevos dictámenes que modifican su doctrina previa y fijan criterios más claros para su aplicación.
DT ajusta criterios para la implementación de la jornada de 42 horas y redefine la exclusión laboral
El organismo establece que la ley privilegia el acuerdo entre empleador y trabajadores para implementar la rebaja. Sin embargo, aclara que no corresponde exigir condiciones adicionales no contempladas en la normativa, lo que marca un cambio respecto de interpretaciones anteriores.
En ausencia de acuerdo entre empleador y trabajdor, se fija una regla supletoria: en jornadas de cinco días, la reducción se aplicará como una hora menos en dos días; en jornadas de seis días, se distribuirá en 50 minutos en dos días y 20 minutos en un tercero. Además, la disminución debe ser efectiva, es decir, reflejarse en una reducción real del tiempo de trabajo.
Exclusión de jornada se redefine caso a caso
El segundo dictamen introduce precisiones sobre quiénes pueden quedar excluidos del límite de jornada, conforme al artículo 22 del Código del Trabajo.
La DT enfatiza que la exclusión no depende del cargo ni de herramientas tecnológicas, sino de la naturaleza de las funciones y del nivel de autonomía real.
También establece que la subordinación no equivale a supervisión directa, y que un trabajador puede estar sujeto a contrato laboral y aun así quedar fuera de la limitación de jornada si no existe control funcional sobre su trabajo.
Asimismo, se aclara que mecanismos como correos, GPS o reportes no constituyen por sí solos fiscalización directa, y que cada caso debe evaluarse en función de cómo se ejerce efectivamente la supervisión.