Tohá advierte sobre polarización y critica plan del Gobierno: “No es muy edificante gobernar desde el trauma y la revancha”
En una conversación marcada por definiciones políticas y advertencias sobre seguridad, la exministra del Interior cuestiona el rumbo del Ejecutivo, plantea la necesidad de acuerdos amplios y llama a reconstruir una propuesta desde el progresismo.
En el capítulo de esta semana del podcast Conversaciones sin Pauta, Claudia Alamo conversa con la exministra del Interior y excandidata presidencial, Carolina Tohá, sobre el momento político que atraviesa Chile, el proyecto de reconstrucción del Gobierno y los desafíos en seguridad y gobernabilidad.
La conversación se despliega desde una mirada crítica, pero también reflexiva. Tohá sitúa el problema más allá de la contingencia inmediata. “El problema que tenemos es más de fondo y es la ausencia de un proyecto compartido de país”, afirma, al inicio de un diagnóstico que cruza toda la entrevista.
A su juicio, Chile ha entrado en una dinámica donde los gobiernos ganan elecciones, pero no logran sostener sus agendas en el tiempo ni construir mayorías estables. “Una cosa es ganar una elección y otra cosa es imponer una mirada de país que no considera la otra parte”, sostiene.
Crítica al proyecto del Gobierno y advertencia por la polarización
En ese contexto, la exministra analiza el plan de reconstrucción impulsado por el Ejecutivo. Sin conocer aún el detalle del proyecto, advierte que las señales apuntan a una propuesta ideológicamente marcada. “Es una agenda hiper ideológica y muy radical”, señala.
Su crítica no se limita al contenido económico, sino que apunta al impacto político de avanzar sin acuerdos amplios. A su juicio, insistir en reformas sin transversalidad solo profundiza la inestabilidad. “Eso no se logra imponiendo medidas tributarias radicales, se logra con acuerdos que se sustenten en el tiempo”, afirma.
Tohá también cuestiona la lógica de reducir impuestos sin un mecanismo claro de compensación y advierte que algunas medidas pueden debilitar la capacidad del Estado.
En esa línea, plantea que el país corre el riesgo de repetir una lógica económica que considera superada. “Es volver a la lógica del chorreo (…) una lógica que en el mundo ya pasó de moda”, dice.
El análisis se amplía hacia el clima político general. Para la exministra, Chile vive una dinámica de extremos que se retroalimentan. Desde el estallido social hasta los procesos constitucionales, observa un péndulo que no logra estabilizarse. “A una cosa que se va a la punta en un lado responde a otra cosa que se va a la punta en el otro”, describe.
Frente a ese escenario, advierte sobre el riesgo de gobernar desde emociones políticas. “No es muy edificante que las personas gobiernen desde el trauma y desde la revancha”, plantea.
Seguridad, institucionalidad y riesgos que no se ven
En materia de seguridad, Tohá adopta un tono más cauteloso, pero deja planteadas varias alertas. Parte por señalar que espera que a la actual administración le vaya bien, aunque reconoce que aún no se percibe con claridad una estrategia integral.
“Todavía no entiendo muy bien qué buscan hacer”, afirma, junto con cuestionar decisiones recientes, como la salida de una funcionaria de la PDI, que califica como grave y sin explicación convincente.
También advierte sobre posibles retrocesos en la institucionalidad construida en los últimos años, en particular en el manejo de datos. A su juicio, reemplazar sistemas consolidados por informes del gobierno puede debilitar la confianza. “Eso es generar datos del gobierno, no del Estado”, señala.
Sin embargo, su preocupación principal apunta a un plano más profundo. Más que los delitos visibles, el foco está en los cambios estructurales que el crimen organizado produce en la sociedad. “Lo más preocupante es lo que no se ve”, afirma.
En esa línea, describe un fenómeno de deterioro en la convivencia social, marcado por el miedo y la desconfianza. Advierte que una respuesta centrada solo en lo operativo resulta insuficiente. El desafío, dice, es entender la magnitud del problema y abordarlo de forma integral.
Hacia el cierre, Tohá conecta seguridad y economía como expresiones de una misma incertidumbre social. Sostiene que la preocupación ciudadana se ha desplazado, pero no ha desaparecido. “El miedo sigue siendo el mismo, pero se trasladó a lo económico”, plantea.
Su conclusión es clara: el país enfrenta amenazas profundas y persistentes. Y aunque el foco público cambie, el desafío sigue presente. “La amenaza sigue ahí”, concluye.