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Ministra Chomalí por listas de espera: “Lo que nosotros pretendemos no es que no haya personas esperando, sino que la espera sea de tiempos razonables”

POR María Alejandra Gallardo Contreras |

En Radio Pauta, la ministra de Salud planteó que el foco no está en eliminar las listas de espera, sino en acotar los plazos. Una postura que coincide con lo señalado por su antecesora, Ximena Aguilera, y que contrasta con promesas políticas de erradicarlas.

En Pauta de Análisis de Radio Pauta conversamos con la ministra de Salud, May Chomalí, quien abordó el escenario de las listas de espera y el desafío de su gestión. La autoridad fue clara al redefinir el objetivo del sistema: “Lo que nosotros pretendemos no es que no haya personas esperando, sino que la espera sea de tiempos razonables”.

La afirmación se da en un contexto donde el número de personas en lista de espera ha aumentado, pero los tiempos han mostrado una reducción. Según explicó, hoy el 50% de los pacientes espera menos que al inicio del gobierno anterior, lo que abre una discusión sobre qué indicador debe primar en la evaluación del sistema.

El foco en los tiempos y no en el número de pacientes

La mirada de Chomalí no es aislada. En marzo de este año, a días de dejar el cargo, la exministra Ximena Aguilera sostuvo exactamente la misma idea: “Nunca fue nuestra meta el que se disminuya el número de personas que están en la lista de derivaciones, sino que permanezcan en esa lista el menor tiempo posible”.

Ambas coinciden en que el objetivo realista no es eliminar la lista, sino asegurar atención en plazos adecuados según la gravedad de cada caso.

Del fin de las listas a la reducción de tiempos: el giro en el enfoque del debate

Este enfoque técnico se distancia de planteamientos políticos más ambiciosos, como el del presidente José Antonio Kast, quien durante su campaña instaló como meta terminar con las listas de espera. En la práctica, desde el propio Ministerio de Salud reconocen que siempre existirá demanda pendiente, incluso en sistemas desarrollados.

En ese marco, la discusión se desplaza desde la cantidad de pacientes hacia la calidad y oportunidad de la atención. El desafío, según la actual administración, no pasa por hacer desaparecer las listas, sino por evitar esperas que comprometan la salud de las personas.