Fiscal Barros por caso Ojeda: apunta a operación política y afirma que “es imposible” que Maduro no supiera
El persecutor del ECOH sostuvo que el secuestro y homicidio del exteniente no responde a un delito común, sino a una acción coordinada con posibles vínculos con el gobierno venezolano.
El fiscal regional Metropolitano Sur y coordinador del Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH), Héctor Barros, entregó nuevos antecedentes sobre la investigación del secuestro y homicidio del exteniente venezolano Ronald Ojeda, ocurrido en febrero de 2024.
El persecutor reafirmó que el caso no corresponde a un delito común, sino que responde a una operación con motivaciones políticas.
Fiscalía refuerza tesis de crimen político en asesinato de Ronald Ojeda
En conversación con Radio ADN, Barros fue enfático en señalar que, a la luz de los antecedentes reunidos, resulta improbable que las autoridades venezolanas no hayan tenido conocimiento de lo ocurrido. “Creemos que es imposible que Nicolás Maduro no haya tenido conocimiento de esta actuación”, afirmó.
El fiscal explicó que, desde el inicio de la investigación, una de las principales líneas apuntó a que el crimen no cumplía con las características de un secuestro extorsivo. “Fue un secuestro para matar, derechamente”, sostuvo, destacando que la víctima no coincidía con los perfiles habituales de este tipo de delitos y que no existieron exigencias económicas.
Según detalló, la evidencia recabada, que incluye comunicaciones y niveles de coordinación, permitió configurar la hipótesis de una acción organizada desde niveles superiores.
En esa línea, indicó que existen antecedentes que vinculan a figuras del gobierno venezolano, particularmente al ministro Diosdado Cabello, aunque aclaró que no hay indicios de una participación directa de Maduro en la ejecución del crimen.
“Operación Araña”: la hipótesis de un plan para perseguir opositores en el extranjero
Barros también reveló que la investigación ha identificado un posible contexto más amplio, enmarcado en una operación denominada “Operación Araña”.
De acuerdo con esta tesis, se trataría de un plan destinado a perseguir a opositores venezolanos en el extranjero, mediante secuestros y eventuales traslados forzados.
El persecutor subrayó que, más allá de las implicancias internacionales del caso, el foco principal sigue siendo esclarecer los hechos y avanzar en la identificación de todos los responsables. En ese sentido, aseguró que las diligencias continúan en desarrollo y que la investigación sigue sumando antecedentes.