Controles de drogas en el Senado avanzan con respaldo total y pasan a fase clave de discusión
La Cámara Alta aprobó en general el proyecto que introduce test aleatorios a sus integrantes. La iniciativa entra ahora a la Comisión de Constitución, donde se definirá su aplicación concreta.
El Senado dio luz verde, de forma unánime, a la idea de legislar un cambio a su reglamento interno que busca incorporar controles de drogas aleatorios a los parlamentarios.
Con este paso, la iniciativa entra a su etapa decisiva: la discusión en particular en la Comisión de Constitución, con plazo hasta el 18 de mayo para presentar indicaciones.
El proyecto es promovido por la mesa de la corporación, encabezada por Paulina Núñez e Iván Moreira, y apunta a establecer un mecanismo permanente de testeo dentro del Congreso.
Presión por estándares en medio del avance del narcotráfico
El debate estuvo marcado por un diagnóstico transversal: la política no puede quedar fuera de las exigencias que se imponen al resto de la sociedad en materia de combate al narcotráfico.
Senadores de distintos sectores coincidieron en que la medida busca reforzar la credibilidad institucional y evitar cuestionamientos sobre la idoneidad de quienes toman decisiones públicas. También se enfatizó que el Congreso debe actuar como referente frente al avance del crimen organizado.
En esa línea, se planteó que el objetivo es cerrar espacios de duda y fortalecer barreras entre el mundo político y eventuales influencias del narcotráfico, en un contexto donde la seguridad pública se ha instalado como prioridad.
Sorteo, plazos acotados y reserva de resultados
Según lo expuesto por el presidente de la Comisión de Constitución, Pedro Araya, el sistema considera controles aleatorios mediante sorteo, con la obligación de que todos los senadores sean evaluados al menos una vez durante el período legislativo.
Cada parlamentario seleccionado deberá someterse al examen dentro de un plazo de siete días hábiles. Las pruebas serán realizadas por entidades especializadas y bajo resguardo de la mesa del Senado, que deberá asegurar la cadena de custodia y la validez de los resultados.
Uno de los puntos centrales del diseño es la confidencialidad: los resultados serán reservados y su divulgación se considerará una falta grave.