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Trump aterriza en Beijing en medio de tensión por Irán y Taiwán

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El presidente de Estados Unidos inició una visita oficial a China marcada por la disputa comercial entre ambas potencias, la guerra en Medio Oriente y el debate sobre el apoyo militar estadounidense a Taiwán.

El presidente de Donald Trump llegó este miércoles a Beijing para reunirse con su par chino, Xi Jinping, en una visita que busca reactivar el diálogo político y económico entre las dos principales economías del mundo.

La agenda del encuentro contempla conversaciones sobre comercio bilateral, restricciones tecnológicas, inteligencia artificial y exportaciones de tierras raras, además de la continuidad de la tregua arancelaria alcanzada entre ambos gobiernos.

Washington y Beijing retoman el diálogo en un escenario global complejo

En ese contexto, el mandatario estadounidense llegó acompañado por empresarios como Elon Musk y Tim Cook, en una señal del peso económico y tecnológico que tendrá la cumbre con Xi Jinping.

Antes de abandonar Washington, Trump adelantó que sostendrá una “larga conversación” con Xi y aseguró que insistirá en una mayor apertura del mercado chino para empresas estadounidenses.

El mandatario también confirmó que abordará la situación de Taiwán y las ventas de armamento norteamericano a la isla, uno de los temas más sensibles para Beijing. China considera a Taiwán parte de su territorio, mientras Estados Unidos mantiene respaldo político y militar al gobierno taiwanés.

China mueve piezas diplomáticas por la guerra con Irán

La visita ocurre además en medio de la guerra contra Irán, conflicto que obligó a postergar este viaje originalmente programado para marzo. Aunque Trump señaló inicialmente que el tema iraní estaría sobre la mesa, luego relativizó su relevancia y afirmó que existen otros asuntos prioritarios para ambas potencias.

En paralelo, China intensificó sus gestiones diplomáticas en Medio Oriente. El canciller Wang Yi solicitó a Pakistán reforzar los contactos entre Washington y Teherán para evitar una mayor escalada regional y enfrentar las consecuencias económicas derivadas del bloqueo del estrecho de Ormuz.