Plan de Reconstrucción enfrenta primera prueba clave en la Cámara entre desmarques, críticas y tensión política
La iniciativa económica del Gobierno enfrentará este miércoles una votación clave luego de horas de debate marcadas por cuestionamientos al ministro de Hacienda, advertencias reglamentarias y apoyos aún inciertos.
El Plan para la Reconstrucción Nacional enfrentará este miércoles una de sus pruebas más relevantes en el Congreso.
Tras una extensa sesión este martes, en la Cámara de Diputados, el proyecto avanzó hacia su votación en medio de tensiones políticas, desmarques de partidos y dudas sobre el respaldo suficiente para aprobar la iniciativa.
Cámara enfrenta votación clave del Plan de Reconstrucción en medio de fracturas políticas y tensión legislativa
La oposición reforzó su rechazo durante el debate. Al Frente Amplio, Partido Comunista y Partido Socialista se sumó la Democracia Cristiana, colectividad que confirmó que votará en contra pese a conversaciones previas con el Ejecutivo.
El Partido de la Gente, en tanto, abrió espacio para eventuales respaldos condicionados a medidas específicas, entre ellas beneficios para pymes y devolución del IVA en medicamentos y pañales.
Quiroz defiende incentivos a la inversión y enfrenta cuestionamientos en la Sala
El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, defendió el contenido del proyecto y sostuvo que el crecimiento económico requiere impulso privado, estabilidad regulatoria y estímulos para la inversión.
También descartó rebajas a estándares ambientales y aseguró que el impacto sobre el Fondo Común Municipal cuenta con resguardos dentro de la propuesta.
La sesión estuvo marcada además por reclamos sobre dificultades técnicas para ingresar indicaciones, emplazamientos directos al ministro y varios puntos de reglamento entre parlamentarios.
Algunas intervenciones derivaron en llamados al orden, advertencias y una amonestación formal desde la presidencia de la Cámara.
El resultado de la votación definirá no solo el avance del principal proyecto económico del Gobierno, sino también la capacidad del Ejecutivo para sostener apoyos en el Congreso frente a una reforma que ha dividido al oficialismo y endurecido a la oposición.