Actualidad

EE.UU. acusa a Raúl Castro por derribo de avionetas en 1996 y eleva presión contra Cuba

Imagen principal
POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El Departamento de Justicia presentó cargos contra el exlíder cubano por la muerte de cuatro personas en el caso Hermanos al Rescate. La medida se suma a nuevas sanciones y tensiones entre Washington y La Habana.

Estados Unidos dio un paso inédito en su relación con Cuba al imputar al exgobernante cubano Raúl Castro por el derribo de dos avionetas civiles ocurrido en febrero de 1996, incidente que terminó con la muerte de cuatro personas vinculadas a la organización Hermanos al Rescate.

Imputación contra Raúl Castro tensiona nuevamente la relación entre Estados Unidos y Cuba

El Departamento de Justicia estadounidense presentó cargos por asesinato, conspiración para matar ciudadanos estadounidenses y destrucción de aeronaves.

Según las autoridades, Castro tenía entonces una posición clave dentro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, por lo que habría ejercido responsabilidad sobre la estructura que ejecutó la operación militar.

El caso corresponde al ataque contra dos avionetas desarmadas que sobrevolaban el estrecho de Florida en labores de apoyo a migrantes cubanos. Una investigación de la Organización de Aviación Civil Internacional concluyó posteriormente que los aparatos fueron derribados en espacio aéreo internacional, punto que históricamente ha sido rechazado por La Habana.

Washington endurece ofensiva política y económica contra el régimen cubano

La imputación ocurre en medio de una estrategia más amplia impulsada por la administración del presidente Donald Trump para aumentar la presión sobre el gobierno cubano. Durante las últimas semanas, Washington anunció nuevas sanciones contra ministros, mandos militares y organismos vinculados al aparato estatal de la isla.

En paralelo, el secretario de Estado Marco Rubio ofreció una ayuda de USD 100 millones destinada a alimentos y medicamentos para la población cubana, además de responsabilizar a las autoridades de la isla por la crisis energética y la escasez de productos básicos.

Desde Cuba, el presidente Miguel Díaz-Canel calificó las acciones estadounidenses como una nueva señal de intervención, mientras el canciller Bruno Rodríguez cuestionó el anuncio y acusó a Washington de profundizar los efectos del bloqueo económico.

Por ahora, Estados Unidos no ha detallado mecanismos para lograr una eventual detención de Raúl Castro, quien permanece en Cuba.