Déficit Cero advierte brechas del plan habitacional de Boric pese a meta cumplida: campamentos, norte y sostenibilidad siguen en deuda
El informe concluye que el Plan de Emergencia Habitacional superó las 260 mil viviendas comprometidas, pero dejó rezagos en regiones críticas, baja cobertura en campamentos y dudas sobre la sostenibilidad financiera del modelo.
El Plan de Emergencia Habitacional (PEH) impulsado durante el gobierno del expresidente Gabriel Boric cerró su primer ciclo con 262.390 soluciones habitacionales, sobre la meta original de 260 mil viviendas.
Sin embargo, el balance realizado por Déficit Cero concluye que los resultados fueron desiguales y que la crisis habitacional persiste en los territorios con mayor presión.
Las brechas que dejó el plan habitacional de Boric tras cumplir la meta de 260 mil viviendas
El reporte de Deficit Cero identifica brechas importantes entre regiones. Mientras La Araucanía, Maule y Biobío superaron el 140% de cumplimiento, Antofagasta alcanzó apenas 41% y Tarapacá 68%, pese a concentrar parte relevante del déficit habitacional nacional. Además, ciudades como Santiago, Viña del Mar y Antofagasta registraron menor avance que el promedio país.
Según el estudio, una de las razones corresponde a la capacidad limitada de los equipos regionales del SERVIU. La implementación del PEH no contó con un aumento proporcional de profesionales y recursos técnicos.
Otro de los puntos críticos corresponde a los campamentos. La meta alcanzó 40.597 hogares, pero solo 9.748 soluciones fueron entregadas, equivalente al 24% del objetivo. Un 37% terminó sin intervención.
Bowen alerta por rezagos en campamentos y dudas sobre la sostenibilidad del modelo habitacional
El director ejecutivo de Déficit Cero, Sebastián Bowen, sostuvo que “los resultados fueron dispares” y afirmó que temas como los campamentos quedaron relegados durante la ejecución del plan.
Bowen también advirtió sobre el peso creciente del subsidio habitacional sin deuda, correspondiente al D.S.49. “Cada 10 viviendas iniciadas, seis fueron a través de este subsidio, el más caro para el Estado”, planteó, y vinculó aquello con las tensiones financieras que enfrentó el Ministerio de Vivienda hacia 2025.
El informe muestra que el programa D.S.49 alcanzó 83,6% de cumplimiento, por debajo de otras líneas, aunque terminó el período con más proyectos en ejecución. Además, la reducción de nuevas iniciaciones abre dudas sobre la disponibilidad futura de viviendas sociales.
Para Bowen, el principal desafío ahora no consiste solo en aumentar la construcción, sino en presentar una estrategia clara. “La crisis de vivienda pareciera no amainar”, sostuvo, en medio de la nueva meta del gobierno de construir 400 mil viviendas al 2030.