Del corredor peatonal al foco de delitos: por qué desaparecerá el histórico paso bajo nivel de Lira
El histórico túnel junto a la Casa Central de la Pontificia Universidad Católica de Chile podría cerrar hacia fines de 2026 tras años de denuncias por inseguridad, ocupaciones irregulares y deterioro urbano.
Durante décadas, el paso bajo nivel de calle Lira fue una vía utilizada para conectar la Alameda con el sector de Santa Lucía.
Con el tiempo, el lugar comenzó a aparecer asociado a problemas de seguridad, acumulación de basura, consumo de drogas y ocupaciones irregulares, situación que derivó en reiterados operativos municipales e intervenciones sin resultados permanentes.
El cierre del paso bajo nivel Lira y la transformación urbana del centro de Santiago
Ubicado junto a la Casa Central de la Universidad Católica y en una de las zonas con mayor circulación peatonal del centro de Santiago, el espacio llegó a ser descrito por autoridades comunales como un foco persistente de inseguridad e insalubridad.
En operativos realizados en el sector, equipos municipales retiraron más de 100 toneladas de basura y objetos acumulados al interior del túnel.
Entre los hallazgos aparecieron cédulas de identidad, tarjetas bancarias y pasaportes chilenos y extranjeros, antecedentes que, según autoridades, evidenciaban la utilización del lugar como punto de ocultamiento de especies robadas y refugio para personas vinculadas a delitos cometidos principalmente contra turistas.
Cuándo cerraría el paso bajo nivel y qué obras considera el proyecto
El Concejo Municipal de Santiago aprobó el cierre definitivo de los cuatro accesos peatonales del túnel, medida que contempla instalar rejas metálicas de alta resistencia, construir barreras físicas para impedir nuevos ingresos y realizar demoliciones parciales en espacios utilizados para ocupaciones indebidas. El plan también incluye mejoras en iluminación pública.
Actualmente la iniciativa enfrenta la etapa de adjudicación y contratación, proceso estimado en cerca de dos meses. Después comenzaría la ejecución de obras, con un plazo aproximado de 150 días corridos.
Si el cronograma se cumple, el cierre definitivo podría concretarse hacia fines de 2026 y marcar el fin de uno de los espacios más cuestionados del centro de Santiago por problemas de inseguridad, ocupaciones irregulares y deterioro urbano. La inversión destinada al proyecto supera los $150 millones.
Parte del rediseño urbano de la Alameda
La clausura del paso bajo nivel forma parte del programa Nueva Alameda, iniciativa impulsada por el Gobierno Regional Metropolitano, junto al Ministerio de Vivienda y Urbanismo, la Subsecretaría de Desarrollo Regional y Administrativo y municipios del sector, con el objetivo de recuperar espacios del principal eje urbano de Santiago mediante nuevas ciclovías, cruces peatonales y remodelaciones.
La estrategia busca privilegiar desplazamientos en superficie, mejorar la percepción de seguridad y reducir puntos históricamente asociados a deterioro urbano.
En una zona transitada diariamente por estudiantes, trabajadores y usuarios del transporte público, la intervención apunta no solo a cerrar un túnel, sino también a redefinir el uso del espacio público en el centro de Santiago.