Fiscal de Magallanes alerta que bandas del crimen organizado “han llegado a quedarse” en el extremo sur
En Radio Pauta, el fiscal regional Cristian Crisosto advirtió sobre nuevas rutas del crimen organizado en Magallanes, alertó por tráfico de armas y drogas, y sostuvo que el sur enfrenta amenazas asociadas a organizaciones transnacionales que aprovechan vulnerabilidades fronterizas y marítimas.
En Primera Pauta de Radio Pauta conversamos con el fiscal regional de Magallanes y la Antártica, Cristian Crisosto, quien advirtió que el extremo sur del país enfrenta una presión creciente del crimen organizado transnacional, fenómeno que ya no estaría limitado al norte de Chile y que aprovecharía rutas menos vigiladas para mover drogas, armas y mercancías de contrabando.
El persecutor sostuvo que las organizaciones criminales han modificado sus trayectos habituales para evitar controles internacionales más estrictos y apuntó al Estrecho de Magallanes como una zona vulnerable.
“Surge una vulnerabilidad que es el estrecho de Magallanes”, afirmó, al explicar que el libre tránsito marítimo dificulta controles preventivos sobre embarcaciones sospechosas.
“Han llegado a quedarse”: la alerta sobre instalación de redes criminales
El fiscal abordó además el impacto del crimen organizado en la vida cotidiana y en la composición de las cárceles de la región. En ese contexto, descartó la idea de que personas vinculadas a actividades ilícitas abandonen el territorio por las condiciones climáticas del extremo sur.
“Acá nosotros hemos podido desmentir ese mito (…) O sea, han llegado a quedarse. Han llegado a quedarse”, señaló.
Luego agregó que existen organizaciones que mantienen operaciones permanentes y que requieren vínculos con Argentina para sostener sus actividades ilícitas. Según explicó, hay coordinación constante con fiscalías de Ushuaia, Río Grande y Río Gallegos para enfrentar delitos transfronterizos.
Drogas, armas y contrabando: el fenómeno no sería distinto al del norte
Crisosto aseguró que en Magallanes existen investigaciones por tráfico de cocaína, drogas sintéticas, armas, lavado de activos y contrabando. También recordó condenas contra bandas integradas por ciudadanos de distintas nacionalidades y la detección de laboratorios de drogas.
“El tema de las armas es muy importante”, sostuvo, junto con mencionar causas por contrabando de armamento y redes ligadas al tráfico internacional.
El fiscal indicó además que las fronteras con Argentina presentan otra debilidad: extensas zonas sin barreras naturales. “No hay ningún hito geográfico (…) es una pampa”, afirmó, lo que facilitaría el tránsito ilegal de mercancías.
El foco en el dinero y la cooperación internacional
Para el persecutor, detener integrantes de bandas o decomisar droga no basta para debilitar al crimen organizado. “Lo más importante es poder cortarle los flujos ilícitos de dinero y los activos y los capitales”, sostuvo, al explicar que investigaciones en la zona han permitido congelar más de 80 cuentas vinculadas a redes criminales.
Según detalló, las causas también han derivado en incautaciones de vehículos, bienes inmuebles y dinero en efectivo asociado a organizaciones criminales. A juicio del fiscal, afectar el financiamiento ilícito limita la capacidad de reorganización y expansión de estas estructuras.
El fiscal aseguró además que el fenómeno supera fronteras regionales y requiere coordinación con autoridades extranjeras. “Acá el delito no es local. Es continental”, afirmó, al advertir que las organizaciones criminales operan mediante rutas que atraviesan distintos países antes de llegar al extremo sur chileno.
Junto con ello, destacó el trabajo con fiscalías argentinas en investigaciones por tráfico de drogas, contrabando de armas, cigarrillos y lavado de activos. Según indicó, “lo más importante es la colaboración internacional”, debido al carácter transnacional de estas redes.