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Longton defiende endurecer sanciones a adolescentes: “Más del 40% de los portonazos los cometen menores y tienen un sistema bastante permisivo”

POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El senador de RN respaldó el proyecto que modifica la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente y planteó que el actual sistema favorece la reincidencia en delitos violentos. La iniciativa busca elevar las sanciones para crímenes graves, restringir beneficios y fortalecer el cumplimiento efectivo de las condenas.

En Primera Pauta de Radio Pauta conversamos con el senador de Renovación Nacional Andrés Longton sobre el proyecto que busca reformar la Ley de Responsabilidad Penal Adolescente, iniciativa que ya avanzó en la Cámara de Diputados y que ahora continuará su tramitación en el Senado.

El parlamentario sostuvo que la legislación vigente contiene mecanismos que permiten reducciones importantes de las sanciones aplicadas a menores de edad que participan en delitos violentos.

Proyecto busca endurecer sanciones para delitos graves cometidos por adolescente

A su juicio, esa situación ha contribuido a que muchos infractores recuperen rápidamente la libertad y vuelvan a delinquir.

En ese contexto, afirmó que “más del 40% de los portonazos los cometen menores de edad y la verdad es que tienen un sistema bastante permisivo”. Además, señaló que los delitos cometidos por adolescentes han mostrado un aumento significativo en los últimos años y que existe un alto nivel de reincidencia entre quienes ingresan al sistema.

Longton explicó que la propuesta establece un catálogo especial para los delitos más graves, entre ellos homicidios y robos violentos, con el objetivo de evitar que las penas se reduzcan excesivamente por reglas especiales aplicables a menores de edad.

Reforma busca combinar castigo proporcional y reinserción

El senador defendió que las sanciones deben guardar relación con la gravedad de los hechos. “Una persona que asesina a alguien,  un menor de edad, no puede pasar un año y medio o dos años privado de libertad”, señaló.

Asimismo, argumentó que el sistema debe considerar tanto la protección de las víctimas como la rehabilitación de los infractores. “Creemos que el justo castigo debe ser proporcional al daño cometido“, afirmó.

Entre los cambios propuestos, la iniciativa contempla elevar de cinco a diez años la pena máxima para adolescentes de entre 14 y 16 años que cometan determinados delitos violentos. También busca limitar sustituciones de condena y reforzar el cumplimiento efectivo de las sanciones.

Reinserción juvenil y control de penas: los otros cambios que impulsa la reforma

Longton reconoció las dificultades que enfrentan los centros de reinserción juvenil. Indicó que hoy reciben infractores más violentos que en el pasado y que existe una alta rotación de funcionarios. Pese a ello, sostuvo que la solución no pasa por reducir las sanciones, sino por fortalecer simultáneamente los programas de rehabilitación.

El parlamentario también destacó la necesidad de avanzar en tribunales especializados de cumplimiento de penas para fiscalizar medidas alternativas y evitar situaciones de impunidad. Según señaló, la reforma pretende equilibrar reinserción, control efectivo y una respuesta penal acorde a la gravedad de los delitos cometidos.