Anthropic advierte que la IA se acerca a diseñar sus propias sucesoras mientras Claude ya genera el 80% de su código
La compañía detrás de Claude reveló que su modelo de inteligencia artificial produce actualmente más del 80% del código que utiliza la empresa. El avance ha multiplicado la productividad de sus ingenieros y abrió el debate sobre un escenario en que los sistemas puedan contribuir al desarrollo de versiones cada vez más avanzadas de sí mismos.
Anthropic publicó un nuevo informe sobre la evolución de Claude, su modelo de inteligencia artificial, donde detalló que más del 80% del código incorporado a la base tecnológica de la compañía es generado por la propia IA.
La cifra marca un cambio significativo respecto de comienzos de 2025, cuando la participación de Claude en esa tarea aún era marginal.
Claude ya escribe la mayor parte del código de Anthropic
Según la empresa, este proceso permitió que sus equipos de ingeniería multipliquen por ocho la cantidad de código producido diariamente en comparación con 2024.
El cambio no responde a un aumento de horas de trabajo, sino a una nueva dinámica en la que los ingenieros supervisan y orientan mientras la IA ejecuta gran parte de la programación.
El informe también muestra una rápida expansión de las capacidades del sistema. En marzo de 2024 Claude podía resolver tareas equivalentes a cuatro minutos de trabajo humano.
Un año después alcanzaba tareas de una hora y media, mientras que la versión más reciente, Claude Opus 4.6, ya es capaz de abordar proyectos que demandan hasta 12 horas de trabajo especializado.
La advertencia sobre una IA capaz de mejorarse a sí misma
Anthropic sostiene que estos avances acercan a la industria a un escenario conocido como “autorreferencia recursiva”, en el que una inteligencia artificial podría participar activamente en el diseño y desarrollo de modelos sucesores.
La compañía aclara que ese punto aún no ha sido alcanzado. Actualmente, Claude necesita que una persona defina los objetivos y establezca qué problemas resolver. Sin embargo, advierte que la distancia entre ejecutar tareas complejas y contribuir al desarrollo de sistemas más avanzados se está reduciendo con rapidez.
Ante este panorama, Anthropic planteó que sería positivo que existiera la posibilidad de pausar temporalmente el desarrollo de la inteligencia artificial de frontera para que las investigaciones de seguridad y las instituciones puedan adaptarse al ritmo de los avances tecnológicos.
No obstante, precisó que una medida de este tipo solo tendría sentido si fuera adoptada de manera coordinada y verificable por los principales laboratorios del mundo.