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Perú vota este domingo entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

Las encuestas anticipan una definición estrecha entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez en una elección que podría marcar el rumbo político de Perú tras años de crisis institucional, inseguridad y alta polarización.

Perú celebrará este domingo una de las elecciones presidenciales más importantes de los últimos años, en una segunda vuelta que enfrentará a la candidata de derecha Keiko Fujimori y al postulante de izquierda Roberto Sánchez.

La votación se desarrolla en un escenario de fuerte incertidumbre política, luego de una década marcada por la inestabilidad institucional, la fragmentación partidaria y la sucesión de gobiernos que no lograron completar sus mandatos o consolidar mayorías estables.

Una elección estrecha en medio de la polarización política

A ello se suma el aumento de la inseguridad ciudadana, fenómeno que se instaló como una de las principales preocupaciones de los peruanos durante la campaña.

Los dos candidatos cerraron sus actividades electorales en Lima con actos masivos destinados a demostrar capacidad de convocatoria antes de la votación.

Fujimori reunió a miles de adherentes en el distrito de Ate, mientras que Sánchez encabezó un multitudinario acto en el Campo de Marte, acompañado por dirigentes de izquierda y figuras vinculadas al expresidente Pedro Castillo.

Durante su cierre de campaña, la candidata de Fuerza Popular insistió en la necesidad de avanzar hacia la reconciliación nacional y llamó a construir acuerdos amplios para enfrentar los desafíos del país.

Sánchez, en tanto, prometió fortalecer la democracia, recuperar el equilibrio entre los poderes del Estado y otorgar mayor protagonismo a las regiones.

Las encuestas publicadas durante los últimos días muestran un escenario extremadamente ajustado. Algunos sondeos otorgan una leve ventaja a Fujimori, mientras otros reflejan un empate técnico, por lo que diversos analistas anticipan una definición voto a voto.

Un país dividido entre el voto urbano y el respaldo de las regiones

La elección también refleja una profunda división territorial. Fujimori mantiene una base sólida de apoyo en Lima y otros centros urbanos, mientras Sánchez concentra respaldo en el sur andino y en zonas rurales donde la figura de Pedro Castillo continúa teniendo influencia.

Más allá del resultado, el próximo presidente enfrentará el desafío de reconstruir la confianza en las instituciones, combatir la delincuencia y generar condiciones de gobernabilidad en un Congreso fragmentado.

La capacidad para alcanzar acuerdos y reducir la polarización será observada como una de las principales pruebas para la próxima administración.