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Fiscal Héctor Barros advierte que el Tren de Aragua seguirá operando mientras mantenga millonarios flujos de dinero

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

El persecutor sostuvo que las ganancias de la organización criminal alcanzan niveles que dificultan su desarticulación solo mediante detenciones. La Operación Tokio permitió identificar una estructura financiera que movió más de $75 mil millones.

El fiscal regional Metropolitano Sur y coordinador del Equipo de Crimen Organizado y Homicidios (ECOH), Héctor Barros, advirtió que el principal desafío para combatir al Tren de Aragua está en los millonarios recursos que genera la organización en distintos países de la región.

En entrevista con Radio Duna, el persecutor explicó que la Operación Tokio permitió descubrir una dimensión financiera mucho mayor a la que inicialmente investigaban.

Operación Tokio reveló el alcance financiero de la organización criminal

La causa comenzó con el seguimiento de cerca de $800 millones obtenidos mediante extorsiones, pero terminó revelando movimientos por más de $75 mil millones.

Las diligencias permitieron detectar sociedades y productos bancarios utilizados para canalizar recursos provenientes de extorsiones, explotación sexual, secuestros, robos y estafas telefónicas.

Fiscal apunta a las finanzas de la organización para combatir su expansión

Según Barros, la red posteriormente convertía parte de esos fondos en criptomonedas para enviarlos fuera del país. “Buscando 800, encontramos 75 mil millones de pesos”, resumió el fiscal.

Barros afirmó que el hallazgo modificó su percepción sobre la capacidad de estas organizaciones para mantenerse operativas. “Yo cuando veo las cifras de dinero ahora, que me dejaron bien trastornado, debo decir que esta cosa no va a cambiar”, sostuvo.

Agregó que los montos que reciben los líderes de la banda desde distintos países hacen difícil pensar que el encarcelamiento de integrantes operativos sea suficiente para desarticular completamente la organización.

Por ello, planteó que el combate al Tren de Aragua debe concentrarse cada vez más en las estructuras financieras que sostienen sus actividades criminales.