Gobierno fija meta fiscal para 2030 y descarta alcanzar el balance prometido por Kast
El Ministerio de Hacienda presentó la trayectoria fiscal para los próximos años y estableció como objetivo un déficit estructural de 1,5% del PIB al término del mandato. La meta considera los efectos de la megarreforma que actualmente se discute en el Senado.
El gobierno definió este martes la hoja de ruta que orientará la política fiscal hasta 2030. La planificación contempla una reducción gradual del déficit estructural, aunque sin alcanzar el equilibrio de las cuentas públicas comprometido durante la campaña presidencial.
La meta fiscal al 2030 se aleja del déficit cero prometido en campaña
Según informó el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, la meta para 2030 será un balance estructural de -1,5% del Producto Interno Bruto (PIB). La cifra implica que el Estado continuará registrando un déficit, aun cuando este será menor al proyectado para los años previos.
La trayectoria anunciada por la cartera considera un déficit estructural de 2,6% del PIB en 2026, que descenderá a 1,8% en 2027, 1,7% en 2028, 1,6% en 2029 y finalmente 1,5% en 2030.
Con ello, el Ejecutivo deja atrás la promesa de alcanzar un balance estructural de 0% al finalizar la década, objetivo que suponía equilibrar los ingresos y gastos permanentes del sector público.
Deuda pública se mantendrá bajo el 45% del PIB
Junto con la nueva meta de balance estructural, Hacienda ratificó otro de los principales anclajes fiscales: que la deuda pública bruta no supere el 45% del PIB.
Desde el gobierno sostienen que la reducción progresiva del déficit estará asociada al desempeño de la economía y al aumento de los ingresos fiscales derivados del crecimiento.
Quiroz señaló además que las proyecciones ya incorporan los efectos esperados de la denominada megarreforma económica impulsada por el Ejecutivo, iniciativa que actualmente continúa su tramitación legislativa en el Senado.
La meta anunciada para 2030 es levemente más exigente que la considerada en el último Informe de Finanzas Públicas, donde se proyectaba un déficit estructural de 1,8% del PIB para ese año.