Tohá defiende facultades de la UAF y advierte: “Un país que confunde inteligencia con investigación penal no tiene inteligencia”
La exministra del Interior cuestionó el rechazo del Senado a la norma que ampliaba las facultades de la Unidad de Análisis Financiero (UAF), defendió el rol de la inteligencia económica en la lucha contra el crimen organizado y también abordó la acusación constitucional contra Nicolás Grau, el clima político y los desafíos en materia de seguridad.
En Pauta de Análisis de Radio Pauta conversamos con la exministra del Interior, Carolina Tohá, quien abordó la discusión sobre el levantamiento del secreto bancario, la seguridad pública y la situación política que enfrenta el país.
Uno de los temas centrales fue el rechazo en el Senado de la norma que permitía a la Unidad de Análisis Financiero acceder a información bancaria sin autorización judicial previa en determinados casos vinculados al crimen organizado.
Tohá cuestiona el rechazo a nuevas herramientas de inteligencia financiera
Para Tohá, la decisión representa una señal contradictoria respecto de las herramientas que el Estado requiere para enfrentar estas organizaciones. “Yo lo considero lamentable, considero que es una contradicción inexcusable”, afirmó.
La exsecretaria de Estado sostuvo que gran parte del debate se ha desarrollado sobre una premisa equivocada: equiparar las labores de inteligencia con las investigaciones penales.
Según explicó, la inteligencia busca detectar patrones, movimientos y actividades sospechosas antes de que exista un delito acreditado o un sospechoso identificado. “Una operación de inteligencia no es una investigación penal”, señaló.
La ruta del dinero y las herramientas para anticipar redes criminales
En esa línea, afirmó que “un país que confunde inteligencia con investigación penal no tiene inteligencia“. Para la exministra, exigir los mismos requisitos judiciales de una investigación penal a las labores de inteligencia limita la capacidad del Estado para anticipar y detectar redes de crimen organizado a través del seguimiento de sus movimientos financieros.
Tohá argumentó que la inteligencia económica constituye una herramienta clave para seguir la ruta del dinero y anticipar la operación de redes criminales. A su juicio, el caso de la Operación Tokio demostró la relevancia de monitorear los movimientos financieros para comprender cómo funcionan estas estructuras.
“El crimen organizado es un negocio de mucha plata y no puede funcionar sin mover la plata de alguna manera”, sostuvo. Además, defendió los resguardos contemplados para el uso de esta información y aseguró que las sanciones para quienes vulneren la confidencialidad son severas.
Acusación contra Grau y clima político
La exministra también criticó la acusación constitucional presentada contra el exministro de Hacienda, Nicolás Grau. A su juicio, el libelo mezcla debates distintos, como la estrechez fiscal, las proyecciones económicas y las diferencias políticas sobre el manejo de las finanzas públicas.
“Cuando tú haces una acusación constitucional basada en que no te gusta una proyección o no la compartes, empiezas a tomar malas decisiones”, afirmó.
Tohá sostuvo que las acusaciones constitucionales han sido utilizadas con demasiada frecuencia como herramienta de confrontación política y advirtió sobre el deterioro institucional que ello genera. “Se ha transformado en una herramienta de deterioro creciente de la política”, señaló.
Tohá advierte sobre la polarización y pide consolidar la nueva institucionalidad de seguridad
Respecto del ambiente político actual, aseguró que el país enfrenta decisiones de largo alcance en un contexto de alta polarización. “Hoy día es más delicado, no porque esté más tenso, sino porque hay más en juego”, afirmó.
En materia de seguridad, valoró las primeras señales del ministro Martín Arrau y destacó la necesidad de consolidar la nueva institucionalidad creada en los últimos años.
También defendió los avances registrados durante la administración anterior en migración irregular y algunos indicadores de seguridad, aunque advirtió que todavía existen desafíos importantes para acelerar la reducción de delitos complejos como homicidios, secuestros y extorsiones.