Bachelet por candidatura a la ONU: “Si alguien me veta por defender la democracia y los derechos humanos, me sentiré honrada”
La expresidenta abordó la posibilidad de que alguna de las potencias con asiento permanente en el Consejo de Seguridad bloquee su postulación a la Secretaría General de Naciones Unidas.
La expresidenta Michelle Bachelet se refirió a la posibilidad de enfrentar un veto en su carrera por convertirse en la próxima secretaria general de Naciones Unidas, en medio de la gira internacional que realiza para reunir apoyos a su candidatura.
La carrera de la expresidenta por llegar a Naciones Unidas
La exmandataria participó esta semana en un debate de aspirantes realizado en Ginebra, Suiza, instancia en la que compartió con otros postulantes al máximo cargo del organismo multilateral. Durante el encuentro expuso sus principales propuestas y sostuvo que impulsaría una ONU “más ágil y más eficiente”.
Tras el foro, Bachelet conversó con la organización UN Watch, donde fue consultada por la eventual oposición que podría surgir desde alguno de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, organismo que tendrá un papel clave en la definición del próximo secretario general.
La posibilidad de un veto
Al abordar ese escenario, la exjefa de Estado respondió con una de las frases que más repercusión generó tras el encuentro.
“No debería decir esto, pero lo voy a decir porque realmente lo creo. Si alguien me veta porque creo en la democracia, porque creo en el multilateralismo, porque creo en los derechos de las mujeres, porque creo en los derechos humanos, me sentiré honrada”, afirmó.
Sus declaraciones se producen mientras desarrolla una intensa agenda diplomática para fortalecer respaldos internacionales. En las últimas semanas ha sostenido reuniones y actividades en Francia, Reino Unido, China y Rusia, cuatro de los cinco países que integran de forma permanente el Consejo de Seguridad y que cuentan con poder de veto.
La candidatura de Bachelet es promovida por Brasil y México. Además, busca sumar apoyos entre los demás integrantes del Consejo de Seguridad y otros países miembros de Naciones Unidas antes de que se inicie formalmente el proceso de definición del próximo liderazgo del organismo.