La crisis que enfrenta al PS: el trasfondo de la disputa entre Vodanovic y Cicardini
El duro intercambio entre ambas senadoras, registrado en un video que se viralizó durante la jornada, expuso una tensión que, según distintas fuentes socialistas, se arrastra desde hace meses. Aunque el conflicto estalló por la megarreforma y el Tribunal Constitucional, al interior del partido sostienen que el verdadero trasfondo es una disputa por la conducción política de la colectividad.
El video del áspero intercambio entre la presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, y la senadora Daniella Cicardini terminó por sacar a la luz una crisis que hasta ahora se había desarrollado puertas adentro.
Las imágenes, difundidas inicialmente entre dirigentes políticos y luego viralizadas en redes sociales por periodistas que cubren el Congreso, reflejaron el punto más alto de una tensión interna que se venía incubando desde hace meses.
Una crisis que se venía incubando al interior del Partido Socialista
Si bien públicamente la controversia se instaló a propósito de las diferencias sobre un eventual requerimiento al Tribunal Constitucional contra la megarreforma, diversas fuentes del PS consultadas por Radio Pauta coinciden en que esa discusión fue solo el detonante de una disputa más profunda.
Según esa interpretación, lo que realmente está en juego es quién conduce políticamente al PS y quién capitaliza el liderazgo opositor en una de las negociaciones legislativas más relevantes del año.
Dos estrategias para conducir al PS
De acuerdo con dirigentes de la colectividad, la mesa encabezada por Paulina Vodanovic había respaldado mayoritariamente la estrategia impulsada por la presidenta del partido y el jefe de bancada de senadores, Juan Luis Castro.
Esa línea consistía en mantener abiertos los canales de diálogo con el Gobierno mientras avanzaba la tramitación de la megarreforma, sin descartar recurrir posteriormente al Tribunal Constitucional si la negociación fracasaba.
La diferencia, según las fuentes consultadas, no radicaba en recurrir o no al Tribunal Constitucional, sino en el momento político para utilizar esa herramienta.
En ese contexto, el anuncio anticipado de que diputados socialistas recurrirían al Tribunal Constitucional fue interpretado como una decisión que alteró la estrategia negociadora y debilitó la posición de quienes encabezaban las conversaciones con el Ejecutivo.
Las mismas fuentes sostienen que detrás de ese movimiento existe una disputa por el protagonismo político dentro del PS e identifican en la senadora Daniella Cicardini y en el diputado Daniel Manouchehri a los principales representantes de una posición contraria a mantener negociaciones con el Gobierno.
El punto de quiebre
Las diferencias terminaron por estallar esta semana. Quien abrió públicamente el conflicto fue la senadora Daniella Cicardini, que cuestionó la estrategia seguida por la directiva socialista y por la bancada de senadores.
“Se nos dijo que no se estaba negociando nada. Era mentira (…). No voy a respaldar una colusión con Quiroz para ponerle un candado por 20 años a la ley de los súper ricos”, escribió en sus redes sociales, en alusión a Paulina Vodanovic y al jefe de bancada de senadores, Juan Luis Castro.
La senadora apuntaba a las conversaciones que algunos parlamentarios mantenían con el Ejecutivo respecto de la cláusula de invariabilidad tributaria y cuestionó cualquier entendimiento que implicara renunciar a recurrir al Tribunal Constitucional.
La respuesta de Paulina Vodanovic no tardó. En una carta dirigida a la militancia y difundida en sus cuentas de X e Instagram, calificó las acusaciones como “falsas y desproporcionadas”.
Sin nombrarlos directamente, también envió un mensaje que varios en el PS interpretaron como una alusión a la trayectoria política de la familia Cicardini.
“He apoyado a todos los candidatos que el partido ha nombrado, me gusten o no. Jamás renunciaría al PS para asegurarme un cupo, ni apoyaría un candidato por fuera (…). Nací socialista y moriré socialista, como las tres generaciones que me antecedieron. Sangre socialista corre por mis venas”, escribió la timonel socialista.
Una disputa que venía escalando
Las diferencias no comenzaron con la megarreforma. En marzo pasado, Paulina Vodanovic desautorizó públicamente a Cicardini luego de que la senadora pidiera la renuncia del ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Tras ese episodio, Daniel Manouchehri salió en defensa de la parlamentaria y marcó una diferencia que hoy vuelve a dividir al partido.
“Lo positivo sería no que Daniella Cicardini se adapte al Senado, sino que el Senado se adapte a la manera como está haciendo política Daniella Cicardini”, afirmó entonces el diputado y pareja de la senadora, mientras reivindicaba un estilo político distinto al que tradicionalmente ha predominado en la Cámara Alta.
Dentro del PS, varios dirigentes recuerdan hoy esa declaración como una de las primeras señales de una disputa que excedía un proyecto específico y que enfrentaba dos maneras de entender el liderazgo del partido.
Capital electoral versus conducción política
El contraste también se observa entre el respaldo electoral y el posicionamiento nacional. Mientras Cicardini llegó al Senado con una de las votaciones más contundentes del país, con el 36,15% de los sufragios en Atacama, la última encuesta Criteria sitúa a Juan Luis Castro (69%) y Paulina Vodanovic (53%) por encima de ella (51%) en evaluación positiva entre los senadores.
Además, en conocimiento por parte de la ciudadanía, Castro registra un 52%, Vodanovic un 50% y Cicardini solo un 32%.
El costo para el Partido Socialista
En la colectividad también reconocen que el episodio volvió a poner sobre la mesa una discusión que viene desarrollándose hace meses: el contraste entre una conducción partidaria que apuesta por la negociación institucional y un sector encabezado por Daniella Cicardini y Daniel Manouchehri, cuyo estilo político varios dirigentes describen como más confrontacional y de mayor exposición pública.
A juicio de esas fuentes, esa diferencia terminó dificultando que el PS proyectara la imagen de articulador político que históricamente ha desempeñado en el sistema político chileno.
En momentos en que la discusión de la megarreforma ofrecía al partido la posibilidad de volver a jugar un rol clave en la construcción de acuerdos, la atención terminó concentrándose en sus propias diferencias internas.
Paradójicamente, mientras el Partido Socialista buscaba consolidarse como un actor decisivo en una de las reformas más importantes del año, terminó convertido en el principal protagonista de su propia crisis.