Oposición cierra filas y confirma que recurrirá al Tribunal Constitucional por la megarreforma
Tras varios días de diferencias internas, los partidos opositores acordaron presentar un requerimiento ante el TC una vez que el proyecto concluya su tramitación en el Senado. La definición busca dejar atrás los quiebres que marcaron la negociación.
Luego de varios días de descoordinaciones y diferencias entre los partidos del bloque, la oposición acordó este jueves presentar un requerimiento ante el Tribunal Constitucional (TC) para impugnar distintos aspectos de la megarreforma impulsada por el Gobierno.
La decisión fue adoptada tras una reunión realizada en la sede del Partido Socialista, en la que participaron presidentes de partido, jefes de bancada y abogados constitucionalistas.
La oposición acuerda una estrategia común frente a la megarreforma
Al término del encuentro, las colectividades ratificaron que recurrirán al TC una vez que el proyecto termine su tramitación en el Senado. Según explicaron, el objetivo es impugnar aquellas normas que consideran contrarias a la Constitución, entre ellas disposiciones tributarias y medioambientales.
La coordinación jurídica de la ofensiva quedará en manos del abogado constitucionalista Tomás Jordán, quien trabajará junto a parlamentarios en la elaboración de los requerimientos que serán presentados ante el máximo tribunal constitucional.
El acuerdo busca superar una semana de diferencias
La decisión también representa un intento por recomponer la unidad opositora, luego de una serie de episodios que tensionaron las relaciones entre los partidos durante la negociación de la megarreforma.
Uno de los principales focos de conflicto fue el acuerdo alcanzado por los senadores del PPD con el Gobierno para reducir el período de invariabilidad tributaria.
Ese entendimiento fue interpretado inicialmente como una renuncia a impugnar esa materia ante el Tribunal Constitucional y generó cuestionamientos desde el Partido Socialista y el Frente Amplio.
Posteriormente, la directiva del PPD aclaró que el acuerdo no impedía recurrir al TC y sostuvo que tanto la bancada de diputados como el resto de la oposición mantenían plena libertad para presentar acciones de inconstitucionalidad contra las disposiciones que estimaran pertinentes.
A ello se sumó el anuncio anticipado de algunos dirigentes del Socialismo Democrático sobre la intención de acudir al Tribunal Constitucional antes de que existiera una definición conjunta del bloque, situación que provocó molestia en otras colectividades.
La oposición busca dejar atrás los quiebres y enfrentar unida la recta final de la reforma
En paralelo, el Partido Socialista enfrentó una disputa interna respecto de la estrategia para enfrentar la tramitación del proyecto, diferencias que terminaron por instalarse públicamente durante el debate legislativo.
Con la definición adoptada este jueves, la oposición busca cerrar ese capítulo y enfrentar unida la etapa final de la discusión de la megarreforma.
El acuerdo permitirá coordinar un requerimiento común ante el Tribunal Constitucional una vez que el Senado despache el proyecto, consolidando una estrategia compartida frente a una de las iniciativas más relevantes del Gobierno.