Trump condiciona un eventual nuevo diálogo con Irán a la apertura inmediata del estrecho de Ormuz
El mandatario estadounidense mantiene abierta la vía diplomática, pero exige que Teherán garantice el tránsito de los buques petroleros por uno de los pasos marítimos más importantes del mundo
Donald Trump no cerró la puerta a una nueva ronda de conversaciones con Irán, aunque condicionó cualquier avance diplomático a la reapertura inmediata del estrecho de Ormuz y al restablecimiento de la libre navegación comercial.
El presidente de Estados Unidos planteó esta exigencia durante una reunión con sus principales asesores de Seguridad Nacional, en medio de los esfuerzos internacionales por evitar una nueva escalada militar en Medio Oriente.
La negociación entre Estados Unidos e Irán sigue marcada por el futuro del estrecho de Ormuz
La propuesta fue transmitida a Teherán por representantes de Qatar, Pakistán, Turquía y Arabia Saudita, países que buscan acercar posiciones entre ambos gobiernos.
Washington pretende retomar las negociaciones sobre la base del Memorando de Entendimiento firmado previamente, que contiene 14 puntos relacionados con el cese de las hostilidades, la seguridad regional y el programa nuclear iraní.
El principal obstáculo está en la interpretación de dos cláusulas del documento. Estados Unidos sostiene que el acuerdo obliga a Irán a permitir el tránsito seguro y sin restricciones por Ormuz.
Teherán, en cambio, argumenta que el texto le entrega facultades para participar en la futura administración del paso marítimo junto con Omán y otros países de la región.
El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, aseguró que el estrecho solo se abrirá mediante acuerdos aceptados por Irán y no como resultado de las presiones de Washington.
El estrecho de Ormuz mantiene en alerta a los mercados y a la diplomacia internacional
La disputa tiene consecuencias que superan el plano diplomático. Ormuz es una ruta estratégica para las exportaciones energéticas del Golfo Pérsico, por lo que cualquier interrupción puede afectar el suministro internacional y presionar los precios del petróleo.
Aunque ambas partes mantienen discursos confrontacionales, los contactos técnicos continúan. Los países mediadores buscan ahora una fórmula que permita reactivar el tránsito marítimo y recuperar el diálogo antes de que el conflicto vuelva a intensificarse.