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María Pía Silva asume la presidencia del Tribunal Constitucional: su trayectoria y el escenario que enfrentará

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POR María Alejandra Gallardo Contreras |

María Pía Silva Gallinato asumió este lunes la presidencia del Tribunal Constitucional (TC), en reemplazo de Daniela Marzi, quien encabezó el organismo desde 2024.

La ceremonia de cambio de mando se realizó a las 10:00 horas y marca el inicio de una nueva etapa para el tribunal, en un contexto de alta atención sobre sus próximas decisiones.

La trayectoria de María Pía Silva y los desafíos de su presidencia

Silva permanecerá un año en la presidencia. Luego será reemplazada por la ministra Catalina Lagos, de acuerdo con el acuerdo adoptado previamente por el pleno del TC para ordenar la sucesión en el cargo.

Su llegada coincide con un escenario especialmente activo para el tribunal. En los últimos días se conocieron los fundamentos de la sentencia que declaró inconstitucionales diversas normas del proyecto de Escuelas Protegidas, fallo que podría influir en futuras revisiones de iniciativas impulsadas por el Ejecutivo.

Entre ellas figuran el registro de vándalos e incivilidades, aspectos del Sistema de Admisión Escolar y el requerimiento que parte del oficialismo prepara contra disposiciones del plan de Reconstrucción.

Además, como presidenta del TC, Silva tendrá voto dirimente en los recursos de inaplicabilidad, una facultad que puede resultar decisiva cuando el pleno queda dividido en partes iguales.

Una extensa carrera académica y constitucional

María Pía Silva (64 años), es abogada de la Pontificia Universidad Católica de Chile y magíster en Derecho Constitucional.

Ha desarrollado gran parte de su trayectoria como profesora de Derecho Constitucional en esa casa de estudios y es reconocida por haber sido discípula durante 27 años del destacado jurista Alejandro Silva Bascuñán, de quien además es albacea.

Entre 2015 y 2016 integró el consejo directivo de constitucionalistas que elaboró los proyectos “Tu Constitución” y “Nuestra Constitución”, impulsados por la Fundación Democracia y Desarrollo del expresidente Ricardo Lagos.

Anteriormente también desempeñó funciones jurídicas en el Ministerio Secretaría General de la Presidencia durante el gobierno de Patricio Aylwin.

En 2018 fue designada ministra del Tribunal Constitucional por la Corte Suprema para un período de nueve años, que concluye en 2027.

Su pasado político y el perfil de sus votaciones

Antes de llegar al TC militó en la Democracia Cristiana, partido que dejó tras su nombramiento para asumir el cargo sin afiliación política.

A lo largo de su desempeño en el tribunal, sus votaciones han mostrado un perfil que no suele responder a alineamientos permanentes.

En materias vinculadas a derechos sociales ha coincidido en diversas oportunidades con ministras de sensibilidad progresista, mientras que en temas económicos, institucionales y valóricos ha sostenido posiciones más cercanas a interpretaciones conservadoras.

Ese historial convierte su llegada a la presidencia en un nuevo factor de atención para las causas que el Tribunal Constitucional deberá resolver durante los próximos meses.